Goliat tenía un hermano


Por Francis Frangipane
(English)

He aquí la escena: Usted se encuentra en una pelea contra la enfermedad, la opresión o algún tipo de lucha similar. Busca a Dios, y de alguna manera, la gracia de Dios toca su vida.  Su victoria puede haberse obtenido a través de una palabra u oración u otro tipo de aliento, pero usted sabe con certeza que el Señor le ha libertado. Haciendo uso de las cinco piedras lisas de gracia divina, usted derrotó a su Goliat.

Pero, unas pocas semanas o meses o quizá años más tarde, de pronto, todos los síntomas regresan con una venganza. Si usted había peleado con una enfermedad, ahora se manifiesta peor que nunca; si su batalla era acerca de una relación, parece como que todo el progreso logrado se perdió y usted se encuentra a fojas cero.

¿Se ha encontrado en esta situación?  Estas experiencias negativas pueden drenar la esperanza de su corazón.  Usted pierde la expectativa y el poder de la fe, y una parálisis espiritual inmoviliza su alma. Puede que aun vaya a la iglesia, pero su fe esta inactiva.  Cuando otros testifican acerca de liberación, secretamente teme que ellos también pierdan “su sanidad”.

Cuando el fruto está maduro



Del curso A Semejanza de Cristo
Por Francis Frangipane
(English)


Por cierto, el periodo anterior al regreso de Cristo será difícil y peligroso. Las Escrituras nos advierten que la voz de Dios hará temblar todas las cosas, cosas en los cielos y cosas en la tierra. Todo lo que pueda ser conmovido, lo será y removido (Heb 12:27).

Aun así, en el calendario de Dios hay más que simplemente juicios en aumento y el rapto.  Habrá asimismo un avance y un significativo aunque parcial re establecimiento del reino de Dios (Dan 2:44; Mat 24:14; Mat 13). Un pueblo espiritualmente maduro servirá como vanguardia de Su reino.  Antes de que el Señor sea glorificado en la tierra, El será glorificado en la iglesia (ver Isaías 60:1-3; Efesios 5:27).  Ciertamente, el alcanzar una madurez semejante a Cristo en aquellos que van en pos del Señor no será algo secundario en el panorama general de los eventos de tiempo final; será la atracción principal.

 Escuche con atención lo que Jesús enseñó. Dijo:

"Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, enseguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado" (Marcos 4:26-29).

La vara de Dios

Por Francis Frangipane
(English)
 

Imagine un personal o “staff” de Iglesia donde la visión primaria de cada uno sea alcanzar la semejanza a Cristo. Imagínese trabajar con este grupo de personas: no solamente cumple cada uno sus responsabilidades sino que buscan con ahínco la humildad de Cristo. Cuando ven algo mal o defectuoso, no se tornan en acusadores. Antes bien, ellos se posicionan frente a la necesidad con el corazón redentor de Cristo, primero orando por la situación y, cuando es necesario, humildemente trayendo corrección motivada en el amor.

 ¿Puede imaginarse un equipo que este comprometido en poseer una unidad sin ofensas en sus relaciones?  ¿Tiene usted alguna duda de que con tal equipo Dios puede cambiar al mundo?

Antes que usted diga que esto es imposible, permítame decir que en realidad estoy describiendo a mi equipo pastoral durante los años anteriores a mi jubilación (y mi actual equipo ministerial). La clave principal para caminar en tal gracia ha sido su participación en el Programade Formación a Imagen de Cristo. Mientras ninguno era perfecto (yo el primero), y aun cuando fue necesario combinar dones individuales con las necesidades ministeriales, la visión que impulsaba a cada uno era realmente volverse como Cristo.

¡Domina en medio de tus enemigos!


Por Francis Frangipane
(English)

La verdadera paz el fruto de tener confianza en el amor de Dios; nace de la revelación de que, a pesar de la batalla, “mayor es el que están en nosotros que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). No se trata de la confianza en usted, sino de la confianza en Dios.

El Dios de paz aplastará a Satanás
Para sostener una lucha espiritual efectiva, debemos entender y hacer uso de la autoridad espiritual. Sin embargo, la autoridad espiritual, no consiste en imponer a la fuerza nuestra voluntad sobre otra persona.  Cuando usted tiene autoridad espiritual, usted ha establecido la paz de Dios en un área que alguna vez estuvo llena de conflicto y opresión. Por lo tanto, para poder verdaderamente movernos en autoridad, debemos primero tener paz.

El apóstol Pablo enseñó, “el Dios de paz aplastara en breve a Satanás bajo vuestros pies” (Rom. 16:20). Mantener la paz durante la lucha es dar un golpe mortífero y aplastante a la opresión y al temor.  Nuestra victoria nunca proviene de nuestras emociones o intelecto. Nuestra victoria viene cuando nos negamos a juzgar según lo que nuestros ojos ven o nuestros oídos escuchan y en confiar que todo lo que Dios nos ha prometido, sucederá.

Se manifieste en nuestra carne mortal


                                  
Por Francis Frangipane
(English)

¿Que tenía en mente Jesus para Sus discípulos cuando comenzó Su ministerio? ¿Cuál era Su objetivo sagrado?  Estoy absolutamente convencido que Cristo no solamente vino a buscar y salvar al perdido, sino que en un nivel más alto vino a replicarse en aquellos que salvó. Y sea que estemos apenas comenzando nuestro viaje espiritual o que seamos probados siervos de muchos años, el verdadero cristianismo no es nada menos que la viva manifestación de Cristo en y a través de nosotros (Gal. 2:20).

De hecho, nuestro destino no encuentra una base segura hasta que la real vida de Cristo emerge a través de nosotros.

Cuando hablo de Cristo, me refiero a Su compasión hacia el necesitado, el enfermo, el atado, el destituido, cosas tales que trajo la manifestación de milagros, maravillas y liberaciones. Estoy hablando de Su poder y Su profunda sujeción a la voluntad del Padre, la cual produjo Su expansiva autoridad sobre todas las cosas. Y cuando hablo de Cristo en nosotros, no me estoy refiriendo solamente a la correcta ubicación de preceptos teológicos, por más importantes que son nuestras doctrinas. El objetivo de Dios es que la verdad encontrada en nuestras doctrinas germine en la vida y el poder de Cristo, manifestándose en nosotros.

¿En qué se está convirtiendo?


Por Francis Frangipane
(English)
Es para mí revelador  que cuando Lucas enumera los doce apóstoles, al llegar a Judas Iscariote, lo identificó como el apóstol "que se convirtió en un traidor" (Lucas 6:16).

Permítanme comenzar con una pregunta, una pregunta sincera que puede ser la pregunta más importante que usted pueda preguntarse: ¿En qué se está convirtiendo? Judas Iscariote fue un apóstol “quien luego se convertiría en un traidor”. Este era un hombre que había sido usado por el Señor poderosamente para "sanar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los  leprosos [y] echar fuera demonios" (Mateo 10: 8.). Judas conoció la emoción, la alegría y el poder de caminar personalmente con Jesús. Vio milagros, señales y maravillas.

Sin embargo, Judas tenía un grave defecto de carácter, una debilidad moral. La Escritura revela que, a pesar del hecho de que Dios lo estaba usando, Judas "era un ladrón" (Juan 12: 6). Solía robar de la caja del dinero. Mi amigo, es significativo,  que Jesús permitió que un ladrón llevase la caja del dinero. A veces pensamos que el Señor nos va a desafiar en todos los temas, pero hay momentos en que Su silencio acerca de nuestro reiterado pecado es Su reprensión. Judas sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero como Jesús no lo enfrentó directamente Judas minimizo la gravedad de su iniquidad. Tal vez él razonó que si robar fuese realmente malo, Dios no lo usaría todavía para obrar milagros.

Quien no se ofende - Parte 2: Falsas expectativas


Por Francis Frangipane
(English)

“Entonces muchos se ofenderán, y se traicionaran unos a otros…Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriara” (Mateo 24:10-12 Traducción literal de la versión en ingles KJV).

La secuencia que lleva a la apostasía
En nuestra última enseñanza observamos las ofensas y examinamos el efecto letal que un espíritu ofendido puede tener sobre nuestras vidas. Discutimos como la única forma de no permanecer ofendido por siempre es alcanzar el corazón que no se ofende de Jesucristo.

Alcanzar a poseer el corazón de Cristo no es un asunto menor. Recuerde, Jesus advirtió que en los últimos días “muchos” serian ofendidos.  Un espíritu herido no es lo mismo que un espíritu ofendido – una ofensa tiene lugar cuando no procesamos nuestras ofensas a la manera de Cristo.  De hecho, un espíritu ofendido, al que se deja sin prestar atención y rumiando en nuestras mentes, prontamente se manifestara como una traición, odio y amor frio. Jesus dijo que las ofensas serian la causa última que llevaría a muchos a apartarse de la fe. Escuche bien: en el versículo ut supra, Jesus conecto la real causa de la apostasía no solamente con doctrinas erróneas, sino con reacciones erróneas.