" No lo recuerdo"



Por Francis Frangipane
(English)

¡Cuán poco comprendemos acerca de la eternal redención! ¿Cuántas veces nos perdonara Dios? Si realmente ha usted establecido su Corazón en seguirlo a Él, El cancelara sus pecados con tanta frecuencia como usted se lo pida. ¿Lo perdonará del peor pecado  en el cual pueda usted pensar? ¡Si! Puede que tenga usted que vivir con las consecuencias de  su fechoría, pero el poder redentor de Dios es tal que, aun en su pecado, hay muchas cosas de valor a ser reclamadas. En cuanto al pecado mismo, si profunda y sinceramente se arrepiente usted de él, no solo lo perdonara Dios,  El lo hará volar de Su memoria.

Permítame compartir una experiencia. Un cierto hombre de Dios había sido dotado con  el don de revelación dentro de la vida de las personas. Durante un servicio a la noche les ministro a un pastor Presbiteriano y a su esposa.  A través del don del Espíritu Santo, el revelo el pasado de la pareja, descubrió su situación presente y les compartió luego lo que iba a ocurrir. Esta obra de Dios impresiono de gran manera a la pareja, y al cumplirse las profecías, un mes más tarde el ministro Presbiteriano trajo otros dos pastores, cada uno con su esposa, a otro servicio para ministración personal.

Cuando se cumpla la pascua en el reino de Dios



Por Francis Frangipane
(English)

¿"Pascua actual” o “Pascua”?
Todos sabemos que la iglesia primitiva no celebraba la Pascua con caramelos de goma, conejos de chocolate y pollitos de malvavisco.  Los cristianos primitivos celebraron la resurrección de Cristo y el Nuevo Pacto que fue cumplido por Jesucristo en la Pascua primera.

La palabra “Easter” (utilizada hoy día en muchos lugares) en realidad proviene del anglosajón  Eastre, la diosa de la primavera. Al expandirse el Cristianismo, a fin de evitar conflictos con las tradiciones locales, la iglesia primitiva incorporo varios feriados paganos dentro de la cultura de la iglesia.  Obviamente, los huevos de colores, los conejos y pollitos no eran símbolos de la resurrección sino de hecho parte de los ritos paganos de fertilidad celebrados durante la primavera.

 A pesar que la mayoría de los cristianos, incluido yo mismo, todavía nos referimos a la estación de la resurrección de Cristo como “Easter”, en mi corazón yo miro más allá de las raíces culturales de algunos de estos asuntos y  gentilmente guio  la atención de todos hacia el gran milagro que hemos venido a celebrar: la resurrección de Cristo. 

Cuidado con la fortaleza del amor frío


Por Francis Frangipane
(English)

¿Esta  tu amor aumentando y volviéndose más tierno, más atrevido y más visible? ¿O se ha vuelto más discriminador, más calculador, menos vulnerable y menos disponible? Este es un asunto muy importante, pues nuestro cristianismo solamente es tan verdadero como lo sea nuestro amor. Una notable disminución en nuestra capacidad de amar evidencia que estamos desarrollando una fortaleza de amor frio en nosotros.

Jesús nos advirtió acerca de nuestro tiempo. Él dijo: “Muchos tropezaran entonces, y se entregaran unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantaran, y engañaran a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriara" (Mateo 24: 10-12). Por lo tanto, pidámosle honestamente al Señor que nos examine: ¿Es nuestro amor frio o caliente? La falta de consideración de otra persona puede habernos herido profundamente, pero en vez de perdonar la herida o acercarnos a ellos y discutirlo de acuerdo a Mateo 18, vamos a otros con nuestra queja. Entonces la herida comienza a germinar una raíz de amargura, y muchos están siendo engañados (Heb 12:15). Lo que está creciendo en nosotros no es amor sino amargura, la cual es una venganza sin realización.

“Dadles vosotros de comer”


Por Francis Frangipane
(English)

 Lo que yo he llegado a creer respecto a la gloria del Señor y su manifestación en la iglesia está respaldado por muchas escrituras.  Más fue, a través de una visión durante de la noche en 1971 que  el Espíritu Santo me revelo las horas finales de esta era.

En este encuentro espiritual, vi una gran metrópolis languideciendo bajo el peso de profundas y terribles tinieblas. Grabado sobre los rostros de aquellos en esta desdichada sociedad estaba la imagen de la desesperanza. El lugar estaba desolado y sin vida real, y el tiempo para una recuperación parecía haberse pasado.

Yo estaba con un grupo fuera de la ciudad.  Nosotros no éramos parte de las tinieblas, sino que habíamos sido “bautizados” en una gloriosa y poderosa luz.  Yo experimente realmente el poder de este resplandor vivo levantándose desde mi ser interior.  Nos recorrió pasando a través de nuestras manos como torrentes de rayos laser; un visible esplendor brilló desde nuestros cuerpos, especialmente en nuestros rostros.

De pronto, una gran multitud comenzó a abandonar la ciudad y  caminó hacia nosotros – miles de personas.  Rápidamente todos invocaban el nombre del Señor.  Al imponerles nuestras manos y orar sobre ellos, ellos recibieron también la luz.

El modelo verdadero


Por Francis Frangipane
(English)

Una cosa es ser capaz de discernir lo que es falso, pero de mucho más valor es conocer claramente el patrón de la verdad. Así, Pablo utiliza el capitulo tres de Filipenses para revelar la actitud de su corazón. Al hacerlo, nos da el patrón o modelo de lo que debemos buscar como cristianos.

Luego de presentar su notable linaje, Israelita de nacimiento; Fariseo de acuerdo a la Ley, perseguidor de la iglesia y de acuerdo a la definición de justicia de la Ley, irreprensible – Pablo renuncia luego a las cosas mismas que alcanzo o logro, diciendo: “Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como perdida por amor de Cristo” (v. 7).

 Para los maduros, ningún puesto u opinión de hombre puede reemplazar “la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús (nuestro) Señor.” El más asombroso de los logros “lo tengo por basura para ganar (nosotros) a Cristo” (v. 8). 

Para que los sueños se hagan realidad

Por Francis Frangipane

(English)

Hace unos años atrás el Señor me habló a través de un sueño. Vi un templo en un campo abierto. Yo lo veía de costado desde una distancia aproximada de doscientas yardas. No podía ver su frente, aun así debía estar completamente abierto ya que una gran luz se proyectaba hacia afuera desde su interior. Palpitaba como un relámpago, y aun era solida como la luz del sol. Yo sabía que esta luz era la gloria de Dios.

El templo estaba tan cerca, que yo supe que con un pequeño esfuerzo podía entrar a la gloria de Dios. Su santa presencia estaba claramente a mi alcance. Había asimismo otros enfrente de mí que reconocí como personas de la iglesia. Todos parecían muy ocupados. Y mientras el templo y su luz eran visibles y completamente accesibles a todos, cada cabeza estaba inclinada hacia abajo y dados vuelta lejos de la luz; cada uno ocupado con otras cosas.

Escuche a una persona decir, “Debo lavar la ropa”. Otra dijo, “Debo ir a trabajar.” Pude ver gente leyendo diarios, mirando televisión, y comiendo. Estaba seguro que todos podían ver la luz si quisieran – aun más seguro que todos sabíamos que Su gloria estaba próxima. Había incluso algunas pocas personas leyendo la Biblia y orando, pero todos mantuvieron la mirada fija hacia abajo; cada uno tenía una barrera mental de algún tipo entre ellos mismos y el lugar de la presencia de Dios. De hecho, ninguno parecía capaz de ponerse de pie, darse vuelta, y caminar firmemente hacia la muy cercana gloria de Dios. 

La misericordia triunfa sobre el juicio


Por Francis Frangipane
(English)

Hoy en día, multitud de cristianos “creyentes de la Biblia" no se detienen antes de exhalar su ira y amargura hacia los Estados Unidos de Norteamérica y sus pecados. Es comprensible, ha habido mucho por qué llorar. Debemos estar profundamente perturbados, como Lot, con la "conducta de hombres sin principios morales" (2 Pedro 2: 7NBLH). Si no tomamos acción ungida, debemos como mínimo ser movidos al llanto y a la oración.

Sin embargo, en el momento en que pensamos que nuestra guerra es "contra  carne y sangre", o comenzamos a pedir la ira divina contra las personas, nos salimos de la voluntad de Dios. De hecho, cuando los discípulos de Jesús pidieron que cayera fuego sobre los samaritanos, Él claramente les dijo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois" (Lucas 9:55).

Éste es exactamente nuestro problema: la gente de la iglesia no conoce la diferencia entre un espíritu crítico y el Espíritu de Cristo, el Redentor. De hecho, no somos enviados como profetas del Antiguo Testamento, clamando fuego y juicio sobre los pecadores.