Donde hay respuesta a cada oración



Por Francis Frangipane
(English)

No debemos suponer que simplemente porque somos cristianos hemos aprendido el secreto de permanecer en Cristo. Jesús dijo: "Si permanecéis en Mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho" (Juan 15: 7). Permanecer en Él es vivir en incesante fusión con Sus pasiones. Es haber encontrado la morada de Dios donde no existe ninguna barrera o sombra entre nuestra debilidad y Su suficiencia, o entre nuestro anhelo y Su cumplimiento.

Considerando la magnitud de las promesas de Dios, en realidad es una desgracia que la mayoría de nosotros no tenemos más que unos minutos de devoción cada día y uno o dos servicios de iglesia cada semana.

Al abrigo del Altísimo - Introducción


Por Francis Frangipane
(English)

La Biblia advierte del tiempo antes del regreso de Cristo cuando Satanás será arrojado a la tierra. El diablo, en furor cada vez mayor, vendrá ",
con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo" (Apocalipsis 12:12). Mientras muchos buscan conocer el momento específico de este evento, una cosa es obvia: en el mundo de hoy, el mal se ha vuelto más agresivo que nunca.

Por lo tanto, es imperativo que nosotros, que hemos establecido nuestros corazones en Cristo, aprendamos a permanecer en la presencia viva de Dios. Porque sólo en Él encontramos el lugar a salvo de la creciente oscuridad.

A su tiempo lo apresuraré

Gracias por su interés en los mensajes en español del Pastor Francis.

La versión en español estará aquí en breve.

Gracias por acompañarnos en oración mientras trabajamos en la traducción.

Esperamos verle regresar pronto para la lectura.

Muchas gracias

Enojo, enojo, enojo

Por Francis Frangipane
(English)

Es difícil recordar un tiempo en el cual las personas estuvieran más enojadas. Una persona civilizada debe ser, antes que nada, civilizada. Más aun, hoy en día no hay conversación, ni respeto por la opinión de otro, ni un razonar en conjunto por el bien común. Estoy preocupado, especialmente por la iglesia.

Alguien puede argumentar, “Nuestra sociedad está decayendo. Debemos estar enojados.” Sí, pero podemos estar enojados y aun así no pecar (ver Efe 4:26). Por supuesto, yo siento rabia de que los fundamentos de nuestra cultura están siendo desmantelados por hombres sin principios. Nuestras almas deben estar molestas por la oscura nube de infección demoniaca en nuestra cultura, especialmente cuando se hace tropezar a los niños o cuando los débiles son explotados. Si no tomamos posición, el avance de la maldad en última instancia significara que más personas morirán sin Cristo. Si estamos enojados, no necesariamente significa que hemos pecado. Puede simplemente significar que nos preocupamos. 

La luz radiante de la santidad



Por Francis Frangipane
Desde el momento en que Cristo entra en nosotros, somos santos, separados para Dios. Este tipo de santidad es la misma santificación que hizo que los utensilios utilizados en el servicio del templo fueran santos: santos porque fueron usados en el servicio del Señor. No tenían virtud alguna en sí mismos; el material del cual estaban hechos no sufrió ningún cambio. En ese sentido es que el cristiano, en general, es santo. Pero la santidad que buscamos es la realización de nuestra separación. Pretendemos una santidad que refleje en nuestras vidas la presencia de Dios en los cielos. Queremos tener ambas cosas: Su naturaleza y su calidad de vida.

Siendo que la verdadera santidad produce en nosotros la vida real del Espíritu Santo, debemos estar seguros de saber lo que es el espíritu. El espíritu de Dios es amor, no religión. Dios es vida, no ritualismo. El Espíritu Santo hace en nosotros mucho más que sencillamente “hablar en lenguas” o testificar.
El Espíritu nos guía a la presencia de Jesús. Mediante nuestra unión y comunión con Jesucristo recibimos nuestra santidad.

" No lo recuerdo"



Por Francis Frangipane
(English)

¡Cuán poco comprendemos acerca de la eternal redención! ¿Cuántas veces nos perdonara Dios? Si realmente ha usted establecido su Corazón en seguirlo a Él, El cancelara sus pecados con tanta frecuencia como usted se lo pida. ¿Lo perdonará del peor pecado  en el cual pueda usted pensar? ¡Si! Puede que tenga usted que vivir con las consecuencias de  su fechoría, pero el poder redentor de Dios es tal que, aun en su pecado, hay muchas cosas de valor a ser reclamadas. En cuanto al pecado mismo, si profunda y sinceramente se arrepiente usted de él, no solo lo perdonara Dios,  El lo hará volar de Su memoria.

Permítame compartir una experiencia. Un cierto hombre de Dios había sido dotado con  el don de revelación dentro de la vida de las personas. Durante un servicio a la noche les ministro a un pastor Presbiteriano y a su esposa.  A través del don del Espíritu Santo, el revelo el pasado de la pareja, descubrió su situación presente y les compartió luego lo que iba a ocurrir. Esta obra de Dios impresiono de gran manera a la pareja, y al cumplirse las profecías, un mes más tarde el ministro Presbiteriano trajo otros dos pastores, cada uno con su esposa, a otro servicio para ministración personal.

Cuando se cumpla la pascua en el reino de Dios



Por Francis Frangipane
(English)

¿"Pascua actual” o “Pascua”?
Todos sabemos que la iglesia primitiva no celebraba la Pascua con caramelos de goma, conejos de chocolate y pollitos de malvavisco.  Los cristianos primitivos celebraron la resurrección de Cristo y el Nuevo Pacto que fue cumplido por Jesucristo en la Pascua primera.

La palabra “Easter” (utilizada hoy día en muchos lugares) en realidad proviene del anglosajón  Eastre, la diosa de la primavera. Al expandirse el Cristianismo, a fin de evitar conflictos con las tradiciones locales, la iglesia primitiva incorporo varios feriados paganos dentro de la cultura de la iglesia.  Obviamente, los huevos de colores, los conejos y pollitos no eran símbolos de la resurrección sino de hecho parte de los ritos paganos de fertilidad celebrados durante la primavera.

 A pesar que la mayoría de los cristianos, incluido yo mismo, todavía nos referimos a la estación de la resurrección de Cristo como “Easter”, en mi corazón yo miro más allá de las raíces culturales de algunos de estos asuntos y  gentilmente guio  la atención de todos hacia el gran milagro que hemos venido a celebrar: la resurrección de Cristo.