Amor Implacable

(English)
¡Simplemente debemos tener más de Jesús! Frente al incremento de la maldad en el mundo, las ideas humanas han fracasado. Quienes comprenden la hora en la que vivimos, están buscando a Dios. Poseer más de Cristo mismo es nuestra única estrategia y esperanza.

 Más aun, buscar a Dios es embarcarnos en un viaje que incluirá obstáculos y enemigos espirituales a lo largo del camino. No debemos darnos razones o excusas para fracasar.

Como modelo, por tanto, miraremos al libro de Cantares 3.1-4. Aquí encontramos a la novia y al novio, ambos, intolerantes respecto a la distancia entre ellos. La novia en el pasaje simboliza a la iglesia en su más profundo anhelo por Jesús; el novio simboliza al Señor.

La novia: “Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma”

En su más alto nivel, la búsqueda de Dios es una acción nacida del amor. No es un asunto de disciplina solamente, es al principio un despertar hacia este deseo. No se trata de sacrificio sino de pasiones impulsadas por un amor implacable. La capacidad de dormir de la novia se ha ido porque se ha ido su amado. Ella debe buscarlo, porque tal es la naturaleza del amor.

Alguien tal vez diga: “Pero yo ya conozco al Señor, lo he encontrado.” En realidad, Él fue quien nos encontró. Nuestra salvación descansa segura sobre esta verdad. Pero mientras muchos descansan sobre esta realidad de Cristo encontrándonos a nosotros, tienen poco interés en tener una mayor relación con El, ni se dan cuenta que Su deseo es por nosotros. La novia le ama porque Cristo la amo primero (1 Juan 4:19). Ella se levanta ahora a encontrarlo a El. En el mismo amor que El inspiro, ella vas tras su amado.

El apóstol Pablo escribió, “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos...” (Filipenses 3.15). El buscar y conocer a Cristo, es la actitud del maduro, es la singular obsesión de la novia de Cristo.

En este proceso de maduración, llegara un punto cuando, su amor por Dios ascenderá por encima del mero intelecto o el entendimiento doctrinal. La novia de Cristo no puede contener su deseo ni condescender en su dolido corazón; simplemente no se puede ajustar a sentirse vacía. Simplemente no hay conciliación entre de la pasión de su alma con la ausencia de su amado.

Note también que hay una dimensión en desarrollo en la búsqueda del Señor. El amor genuino por Dios es un hambre siempre en aumento. Tal como alguien moriría sin alimento, así sentimos que moriríamos sin Él. La novia dice: “Noche tras noche lo busqué.”
Ella ha llegado a amara al Señor con todo su corazón, con toda su alma y con toda su mente (Mateo 22:37).
Su amor se ha convertido en algo que todo lo consume; aceptar su ausencia es imposible.

Venciendo La Resistencia
Nota: el Señor permitirá que obstáculos y demoras profundicen y prueben el carácter de nuestro amor. Así, la novia reconoce, “Busqué a quien ama mi alma... lo busqué, y no lo hallé.”

 Sus primeros intentos de búsqueda del amado no son fructíferos, sin embargo, ella no da por terminada su búsqueda. Agustín lo dijo bien: “Dios no está en la superficie.” Existe efectivamente, “el lugar secreto del Altísimo.” Aunque escondido, puede ser encontrado y accededido.

Otro elemento disuasorio, irónicamente, es el benevolente “efecto” que viene con el acercarse al Señor. Inevitablemente, las bendiciones de oraciones no respondidas que nos animan o una nueva comprensión de la Escritura, nos saludaran en nuestro camino a Dios, pero debemos protegernos de estas señales en el camino para que no se conviertan en nuestro destino final. No nos tenemos que conformar con la edificación y el consuelo, solamente ser alentados.

Entendamos también, no encontraremos Su plenitud buscándole simplemente en tiempos de conveniencia y en lugares de comodidad. Más bien, nuestra búsqueda es un peregrinaje continuo y determinado. No terminara hasta que Él se revele a nosotros (Filipenses 3.12). Estamos confiados sin embargo, en virtud de Su promesa, que el día que le busquemos con todo nuestro corazón, lo encontraremos. (Jeremías 29.13.) El nos asegura, “Y seré hallado por vosotros” (v.14).

Cristo Nuestra Vida
La novia continua,“... Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; por las calles y por las plazas, buscaré al que ama mi alma...”

Esta mujer inexorable, se ha levantado de la seguridad de su propia cama. Ha dejado la comodidad de su cálido hogar y ahora está buscando a su amado en las calles y en las plazas. Pastores, sean conscientes: No todos los que vagan de iglesia en iglesia son cristianos superficiales. Un significativo número de ellos está sinceramente buscando a Cristo. Están preguntando: “¿Lo has visto?”

La novia no solo está en las calles y en las plazas del cristianismo, está también enfrentando la fuerza y el poder de las tinieblas. Aun así, nada la detiene - ni su propia necesidad de dormir o su temor a la noche. El amor de Cristo la impulsa.

Sin embargo, otra vez se desilusiona: “Lo busqué y no lo hallé.”

Podríamos pensar que después de tan gran esfuerzo y de la aparente reticencia del cielo a contestar a su clamor; ella se sentiría justificada a regresar a casa. Pero no lo hace. Nosotros también debemos guardarnos de conformarnos con nuestra propia opinión: “Oramos, esperamos, buscamos a Dios. Hicimos más que otros hombres.” Esta falsa recompensa llena el alma de auto exaltación. Si realmente queremos encontrarlo, debemos permanecer vacios y hambrientos solo por Dios.

“Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?”

De su cama a las calles, y ahora a los guardas, la novia anda en busca de su amado. Note que los vigilantes la encontraron a ella. Los guardas son los ministerios proféticos de hoy en día. Su más alto llamado es encontrar a la novia que busca y dirigirla a Jesús. Mientras muchos pueden ir a los videntes por una palabra de ánimo o por revelación, la novia está buscando a Jesús. Su único objetivo no se distrae; ella le pregunta a los guardas: ¿Habéis visto al que ama mi alma?”

“Apenas hube pasado de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma...”.  Esta es la más grande motivación para buscar al Señor: ¡Llegará el tiempo en que lo encuentres! Pasarás tus pruebas y vencerás los obstáculos, estarás seguro en el abrazo de Cristo.

Ella dice, “Lo así, y no lo dejé.”

Esto me recuerda a María frente a la tumba vacía de Cristo (Juan 20:11-18). Los apóstoles llegaron, miraron dentro de la cueva y se marcharon estupefactos. Pero María se quedo llorando. La muerte de Cristo era horrible, pero la tumba vacía era insoportable. ¡Ella tenía que encontrar a quien su alma amaba!

La Escritura dice que Jesús mismo vino a ella, pero en su dolor no le reconoció. El dijo, “Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?”  Es interesante que Jesus conecto al inconsolable llanto de Maria con su búsqueda.  Enceguecida por sus lágrimas, supuso ella que era el hortelano.

 “Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré” (v.15).

“Jesús le dijo, “¡María! Ella volviéndose, le dijo en hebreo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro)” (v.16).

Inmediatamente María pasa de sus rodillas a abrazar a Cristo; lo agarra tan fuerte que, al igual que la novia, ella también podría haber dicho, “Lo así, y no lo dejé.”  Yo veo a Jesus sonriendo, y con gran amor gentilmente la retira, diciendo, “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre” (v.17).

Este ciertamente es un evento asombroso. Una maravilla, admito, más allá de la comprensión. En el misterioso proceso de la resurrección del Señor - , Durante un interludio entre la tumba y algún momento de su ascensión- Cristo interrumpió Su triunfante ascenso para aparecérsele a Maria. ¡Jesus fue atraído – no, impulsado – hacia el llanto de Maria!


Me siento estupefacto frente a este hecho. Jesús demostró que el amor es la más sublime, la más poderosa ley de Su reino. Lleva Su presencia viva a los corazones de aquellos quienes le buscan.

Cautivaste Su Corazón
Un último pensamiento, y es una profunda realidad: ¿Dónde estaba el novio durante el tiempo de la búsqueda de la novia? ¿Estaba distante e indiferente sentado en el cielo? No, desde el principio, Él ha estado observando, en realidad anhelando, que Su novia lo encontrara.

 Ahora Él habla:

 “Cautivaste mi corazón, hermana y novia mía; con una mirada de tus ojos; con una vuelta de tu collar cautivaste mi corazón.” —Cantares 4:9

 Usted es Su novia. ¡Él está regresando del cielo por usted! Una simple mirada suya hacia Él, hace que Su corazón sea cautivado. Tal amor es inconcebible. Él ve su arrepentimiento como su preparación para Él - Su novia alistándose. Él contempla como se arrodilla y llora al lado de su cama.  Él comparte con usted su doloroso anhelo. El le ha estado observando. Y el novio dice, “Cautivaste mi corazón, con una mirada de tus ojos.”

El Señor tiene una promesa para Su novia.  Hay un fresco bautismo de amor que superará todo nuestro conocimiento de Él. Conoceremos la anchura, la longitud, la profundidad y la altura de Su amor. Mientras estemos aun aquí en la tierra, seremos llenados con Su plenitud. (ver Efesios 3:18-19 en su versión Amplificada.)

Tenemos muchas tareas, aun responsabilidades, las cuales han venido del cielo. Sin embargo, la necesidad mayor de nuestra alma es estar con Jesús. Las áreas de pecado en nuestras vidas, simplemente existen porque hemos vivido muy lejos de Él. Comprometamos nuestros corazones en buscar a nuestro Dios. ¡Encontremos a Aquel a quien nuestra alma ama y llevémoslo de regreso a la casa del Señor!

Señor, incluso ahora, levantamos nuestros ojos hacia Ti. Jesus, la gracia y la verdad se realizan en Ti. Concédenos gracia para que la verdad de este mensaje cambie nuestras vidas y nos obligue a un implacable amor a Ti. En el nombre de Jesús. Amen

~ ~ ~ ~ ~ ~

Este mensaje ha sido tomado del mas reciente libro del Pastor Frangipane, "And I Will Be Found By You". (Aun no disponible en español)




~ ~ ~ ~ ~ ~
Acuerdo de Reimpresión
Su interés en duplicar y re enviar este material es un gozo para nosotros. Solo le pedimos que provea la información del sitio en la red de los Ministerios Francis Frangipane.  Como única excepción si el artículo es en realidad un extracto de un libro publicado por otra editorial. En este caso ellos nos han pedido ser nombrados como referencia.  Finalmente, cualquier pregunta sobre las enseñanzas de Francis Frangipane puede ser enviada a mensajes@frangipanehispano.org.

Francis Frangipane Derechos de Autor 2011
Todos los Derechos Reservados
Traducción y Edición Gabriela Rabellino

No hay comentarios.:

Publicar un comentario