Declarando La Guerra a la Ingratitud y la Queja

(English)
Desde mis tempranos años cristianos he escuchado preguntas sobre el comentario de Jesús acerca de Judas Iscariote: Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? (Juan 6:70)

¿Que quiso decir Jesús? Era Judas genéticamente un diablo y no un hombre? (Jesús no dijo que Judas tenia un diablo, Dijo que era un diablo).Puede realmente un diablo vivir entre la gente como un humano? A pesar de que no soy un erudito en Griego antiguo, pienso que la verdad es mejor servida leyendo la traducción literal de este versículo. La palabra traducida como “diablo”, diábolos, es la misma palabra traducida en otra parte en el Nuevo Testamento como “calumniador “o “chisme malicioso” (ver 1 Timoteo 3:11; 2 Timoteo 3:3).

Cuando Jesús dice que Judas es un diablo, esta diciendo que uno de ustedes es un “falso acusador” un “calumniador”, un “chismoso malicioso”. Judas no podía guardar su perspectiva negativa para el.

Recuerde, justo antes de que Judas entregara a Jesús a los Fariseos, el fue ofendido porque Jesús permitió que un ungüento costoso fuera prodigado sobre Su cabello. Judas se quejo indignado ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?" (Juan 12:5). Sus palabras propagaron contienda entre los otros apóstoles también (Mateo 26:8). Judas dijo, en efecto, Quien permitió este lujo irreflexivo? Bueno, fue Jesus. La mujer lo había ungido para Su entierro. Aun así, para Judas, esto fue una extravagancia que Jesús no debería haber tomado. En la enojada mente de Judas Iscariote, aquí estaba la justificación para ir a los principales sacerdotes. El tenia terreno para romper filas con Cristo (Mateo 26:14-15).

Dios tiene un Problema con los Quejosos
La traición nunca es algo repentino; mas bien, es una respuesta acumulativa a un enojo sin resolver y la decepción que uno siente hacia el otro. Las ofensas que no entregamos a Dios en rendida oración inevitablemente se descomponen y se convierten en un veneno que transferimos a otros a través del chisme. En el proceso, abrazamos calumnia, pero nos sentimos justificados. Nos convertimos en chismosos maliciosos, pero en nuestras mentes estamos solo comunicando una “verdad”, un defecto de carácter, que santurronamente “discernimos”.

Para comprender la traición de Judas a Cristo, debemos desenterrar su fuente: Judas Iscariote era un refunfuñador. Cuando perdemos de vista las muchas cosas por las cuales debemos estar agradecidos, nos convertimos en murmuradores y quejosos, cada vez mas oscurecidos por una vida de pensamiento engendrada por el infierno.

Cuidado cuando su enojo contra otro Cristiano lo ha llevado a chisme acerca de el o ella, especialmente si esta amargado y ahora esta sembrando criticismos sobre el a otros. Si, cuidado: usted no esta más conformado a Cristo, pero esta realmente convirtiéndose más como Judas que como Jesús.

Quejosos en todas partes
Por supuesto, esta actitud de queja no estuvo separada de la traición de Judas a Jesús. Muchos serian discípulos y los líderes Judíos fueron también infectados con la murmuración. Considere: había milagros en todo lugar, Cristo acababa de alimentar a los 5000, cuando una gran multitud de Sus discípulos comenzaron a encontrar faltas. Aun, a pesar que Jesús advirtió,” y les dijo: No murmuréis entre vosotros" (Juan 6:43), aun así la multitud persistió. Recuerde estos eran los discípulos de Cristo, y no estaban quejándose sobre un pecador, sino sobre el único hombre sin pecado que jamás haya vivido.

"Pero Jesús, consciente de que Sus discípulos se quejaban sobre esto,” pregunto, " ¿Esto os ofende? (Juan 6:61). Y entonces, el espíritu de queja continuo hasta que “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Juan 6:66).

La queja hizo que la gente dejara de ver y apreciar los milagros. Hizo que los discípulos fueran ofendidos por las enseñanzas de Jesús y dejaran de caminar con El.

Como fue entonces, es hoy. La Queja en última instancia hará que te detengas en caminar con Jesús. Es un asesino. Vea, increíblemente, no solo los Fariseos y Judas Iscariote encontraron faltas con Jesús, aun Sus discípulos se quejaron a veces. El cielo fue manifiesto en medio de ellos y todos ellos estuvieron enfocados en lo que ellos entendieron estaba equivocado. Eso es lo que una actitud de queja puede hacer.

Este veneno de ingratitud prevalece en la iglesia hoy. Pablo advirtió que, " en los postreros días . . . habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores” (2 Timoteo 3:1-9). Entienda esto: "habrá hombres . . . calumniadores" o diablos. Se dedicaran a destruirse uno al otro con sus palabras.

El Corazón Agradecido
Personalmente, Yo le he declarado la guerra a la queja. Un corazón ingrato es un enemigo de la voluntad de Dios. Puede usted unirse a mí con esto? Puede crucificar un espiritu murmurador? Hemos recibido demasiado de Dios para permitirnos oportunidades de ingratitud e incredulidad. ! Hemos recibido tantos dones y privilegios para permitir que la queja nos descalifique de nuestro destino.

El Corazón agradecido ve la mejor parte de cada situación. Ve los problemas y debilidades como oportunidades, las luchas como herramientas para ser refinados. Mi oración es que cada uno de nosotros posea la abundante vida que Jesús vino a darnos. Yo quiero llevar ese pequeño, feo demonio de queja lejos de nuestros corazones, y reemplazarlo con la conciencia viva de las bondades de Dios!

Pablo advirtió " Ni… murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor” (1 Corintios 10:9-10). En el mismo momento que nos abrimos a la queja, simultáneamente nos abrimos a la destrucción.

" todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8). Recuerda, Pablo le estaba escribiendo a gente en el antiguo mundo Romano. Estaba lleno de maldad, lleno de injusticia, lleno de razones para quejarse y estar disgustado; pero en cambio, Dios llamo a Su Pueblo a un nivel más alto, donde habitamos en las cosas de arriba.

Usted dice, "Quien señalara las cosas que están equivocadas con la vida?"

Oh, hay muchos voluntarios para esa tarea. Mejor es preguntarnos,” Como podemos alcanzar la bendecida vida que Jesús vino a darme?"

Usted dice, "Pero el mundo es malvado. Nosotros tenemos que desacreditar y derrotar al mal.” Si, y estoy totalmente de acuerdo, a menudo desacredito al mal yo mismo. Pero debo vivir y ofrecer una vida mejor si voy a derrotar al mal. Dios no quiere que Su pueblo se queje sobre las condiciones difíciles de existencia. El quiere que seamos motivados por la misericordia, orientados a la redención, y a través de la oración nos convirtamos en poderosos embajadores del cielo.

Si estamos simplemente quejándonos acerca de lo que esta mal con las personas a nuestro alrededor, debemos tener cuidado: podemos verdaderamente ser mas como los seguidores de Judas que como los seguidores de Jesús.


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El mensaje que antecede fue adaptado de un capitulo en el Libro de Francis, No Dividamos Más la Iglesia-. Publicado en español por Editorial Desafio. Disponible a la venta en Arrowbookstore en formato impreso y en formato electronico.

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