Una palabra para las mujeres de Dios

(English)
Antes de comenzar este mensaje, permítame hacer un breve descargo: a pesar de que yo aliento a las mujeres a moverse libremente en medio del orden provisto por Dios en sus Iglesias locales, mi objetivo es exaltar y celebrar  una gracia especial que Dios ha específicamente colocado en las mujeres, la cual Dios ha usado en tiempos pasados para soltar avivamiento.

Las características distintivas en el Génesis
Cuando el Señor creo a la humanidad, puso dones únicos en el hombre y otros, pero igualmente únicos, en la mujer. Le dijo a Adán que pusiera nombre a todas las especies que estaban sobre la Tierra y “todo lo que Adán llamo a los animales vivientes, ese es su nombre” (Génesis 2:19). Este acto de poner nombre a las criaturas, era mucho más que llamar al perro “Pichicho”. Adán fue creado con una capacidad organizativa y administrativa que le permitía identificar y definir el mundo que lo rodeaba. Al ponerles nombre a los seres vivientes, Adán no solo los reconocía, sino que también introducía orden y estructura a la experiencia humana. En efecto, definía la realidad.

Volviéndonos en un pueblo de misericordia


A lo largo de Su vida, Jesús se extendió hacia aquellos rechazados por otros. Amaba a los marginados, aquellos despreciados y excluidos.  Sin embargo, su práctica de comer con conocidos  malhechores  ofendió a los fariseos, y ellos enfrentaron a los discípulos de Jesús con esta pregunta: "¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?" (Mateo 9:11).

 

Cuando Jesús escucho sus preguntas, respondió, ¨ Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (Mat. 9:12–13).

 

Cuidado con la fortaleza del amor frío




¿Esta  tu amor aumentando y volviéndose más tierno, más atrevido y más visible? ¿O se ha vuelto más discriminador, más calculador, menos vulnerable y menos disponible? Este es un asunto muy importante, pues nuestro cristianismo solamente es tan verdadero como lo sea nuestro amor. Una notable disminución en nuestra capacidad de amar evidencia que estamos desarrollando una fortaleza de amor frio en nosotros.

 

Jesús nos advirtió acerca de nuestro tiempo. Él dijo: “Muchos tropezaran entonces, y se entregaran unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantaran, y engañaran a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriara" (Mateo 24: 10-12). Por lo tanto, pidámosle honestamente al Señor que nos examine: ¿Es nuestro amor frio o caliente? La falta de consideración de otra persona puede habernos herido profundamente, pero en vez de perdonar la herida o acercarnos a ellos y discutirlo de acuerdo a Mateo 18, vamos a otros con nuestra queja. Entonces la herida comienza a germinar una raíz de amargura, y muchos están siendo engañados (Heb 12:15). Lo que está creciendo en nosotros no es amor sino amargura, la cual es una venganza sin realización.

Los tres campos de la lucha espiritual - Introducción

(English)
Entre las muchas cosas a aprender acerca del reino de Dios, debemos  aprender también principios de guerra espiritual: como pelear y como ganar. Sin embargo, primero, tengo dos preocupaciones. La primera es nuestra necesidad de sabiduría. Hay un antiguo proverbio europeo que es digno de atención. Dice: “La edad y la perfidia siempre derrotarán a la juventud y al celo.” Antes de comprometernos en la guerra espiritual, deberíamos saber esto sobre Satanás: es un enemigo viejo y extremadamente pérfido. Por otra parte, la fuerza de casi todos los cristianos está sobre todo en el idealismo y en un fervor que no se han puesto a prueba. No es necesario que pase mucho tiempo, por lo general de cinco a diez años en el ministerio, y casi todo el celo se habrá desvanecido. Imperceptiblemente, el llamado ministerial se ha deteriorado pasando de un caminar con visión a un mero oficio.

Todo el que busca encuentra

(English)
No es difícil reconocer que alguien ha pasado mucho tiempo en un quiosco: su conversación desborda con el drama de la actualidad. Y tampoco es difícil discernir cuando una persona ha estado en un evento deportivo, ya que su expresión revela el resultado del partido. Del mismo modo, la gente puede darse cuenta cuando una persona ha pasado tiempo prolongado en la búsqueda de Dios. Una imperturbable calma guarda su corazón, y su rostro está lleno de luz, como con el rocío del cielo. 


Amado, buscar y encontrar a Dios lo es todo.

La Huella Eterna
Es una vergüenza que, en nuestra era, los servicios de Iglesias no se enfoquen mas en realmente buscar a Dios. Si, honramos a Dios y le damos gracias por lo que El ha hecho. Cantamos y escuchamos un sermón y, quizás, disfrutamos un tiempo de confraternidad con otros. Más aun raramente dejamos un servicio con el fuego de la eternidad reflejándose en nuestros rostros. Por el contrario, nos llenamos de información sobre Dios sin realmente acercarnos a El. La mayoría de nosotros estamos todavía en gran parte inconscientes de la presencia de Dios

Un corazón desprotegido

 (English)
Sé que unos pocos no prestarán atención a las siguientes observaciones como provenientes de un extremismo. Otros tomaran lo que les estoy presentando y lo exagerarán mas allá de limites legítimos. Pero quiero enfocarme en una razón por la cual algunos líderes sufren serios fracasos morales.  Quiero ofrecer una percepción de cómo todos nosotros, como cristianos, podemos protegernos de un fracaso similar.

La idea de que un líder a quien hemos conocido y amado pueda ser de pronto expuesto en un devastador escándalo, parece incomprensible. Ciertamente estos quienes han enseñado a otros podrían enseñarse a sí mismos.  ¿No hay en ellos conocimiento que los hubiese protegido de sus pasiones mundanas?