Vaya tras quienes siguen a Cristo


(English)
“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros” - Filipenses 3:17 -

El Apóstol Pablo enfrento un grave problema en el primer siglo. Falsos maestros se habían introducido en la iglesia. El Apóstol advirtió a los Filipenses, y a nosotros por extensión, a reconocer las diferencias entre un verdadero hombre de Dios y un falso maestro o profeta. Sin ninguna pose de falsa humildad, Pablo declaro que tanto su visión y su actitud espiritual son ejemplos que nosotros debemos seguir. El nos instruye en nuestras habilidades de discernimiento a que busquemos y “acatemos” a líderes quienes son ejemplo del eje del propósito de Dios, el cual es poseer la semejanza con Cristo.


El contexto dentro del cual escribió Pablo, describe su propia justicia antes de encontrar a Cristo y su posterior abandono radical de la confianza en la carne. Estudiaremos cuidadosamente estos versículos, porque en una época en la que el engaño va en aumento, no todos los que claman “verdad, verdad” están hablando en defensa de la conformidad a Jesús.

“Cuídense de los Perros”
Pablo comenzó su discurso revelando tres tipos de falsos maestros. El advirtió, “Cuidaos de los perros, cuidaos de los malos obreros, cuidaos de la falsa circuncisión” (Fil 3:2). Estos tres tienen cada uno su homólogo moderno.

Al primer grupo Pablo identifica como “los perros.” La frase “cuidaos de los perros” nos es conocida aun hoy. Significa que aquí hay un animal perverso. La mayoría de los perros en los tiempos de Pablo eran basuriegos. Uno podía encontrar docenas de estos animales comiendo desperdicios en los basureros fuera de las ciudades.

La iglesia de hoy tiene personas parecidas, quienes andan buscando faltas, quienes incesantemente y en su propia justicia se alimentan de la basura de los fracasos de la condición humana. Pablo esta diciendo, Cuidado con aquellos que siempre tienen algo negativo para decir, quienes continuamente esta juzgando o difamando a otros. Si usted los escucha, se volverá como ellos. Sus palabras le robaran la visión, lo dejaran sin alegría, y drenaran su energía.

Pablo no estaba diciendo, por supuesto, que se ignore completamente lo que esta mal en las personas. Necesitamos discernimiento. Permítame decirlo lisa y llanamente: Hay serios errores doctrinales y pecados en la iglesia moderna. Pero cuando usted observe un patrón de ira, buscadores de faltas en otras personas, cuando en ellos el punto de vista primario parece siempre negativo, cuidado. Recuerde, Jesús advirtió acerca de los Fariseos quienes “confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros” (Lucas 18:9). Cuidado cuando su maestro debe con frecuencia menospreciar a otros para exaltarse a si mismo.

“Malos Obreros”
Siguientemente Pablo advirtió sobre los “malos obreros.” El describe brevemente a este grupo en el primer capítulo. Estos individuos, de hecho, proclaman a Cristo, pero lo hacen por “envidia. . . contienda. . .ambición personal” antes que por amor. (Fil 1: 15-17). Para ellos, edificar una iglesia es un esfuerzo competitivo, un negocio. Santiago también subraya este problema, diciendo, “Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala” (Santiago 3:16).

Parte de los esfuerzos de Pablo como apóstol era edificar una unidad Cristo-céntrica entre los cristianos. Sin embargo, los “malos obreros” estaban centrados en si mismos antes que en Cristo. Antes de seguir a líder alguno, verdaderamente debemos ver la influencia de Cristo en crecimiento en el carácter de ese individuo. Busque escuchar a su pastor hablar, al menos ocasionalmente, de su visión de alcanzar la semejanza a Cristo. Busque evidencias de humildad; busque ver una carga por la oración, y ver como el cultiva la unidad con otras Iglesias cristianas. Si su pastor o líder esta creciendo en estos valores, entonces el esta también creciendo en fiabilidad. Al procurar él seguir a Cristo, probablemente el fruto de su ministerio será saludable.

La tercera advertencia fue dirigida contra la ¨falsa circuncisión¨ (Fil 3:2). Estos eran los judíos cristianos que, cuando fueron salvados, trataron de hacer del cristianismo una extensión del judaísmo. Esta última enseñanza fue la más peligrosa, por cuanto parecía ser la más razonable.

La esencia de este error consistía en que la expiación de Cristo no era suficiente para la salvación; además era necesario guardar todo el conjunto de las leyes mosaicas para ser salvos. Hoy en día la gente continúa importando obligaciones religiosas a la experiencia de salvación. Al exponer y advertirnos contra la influencia de la “falsa circuncisión”, Pablo estableció una protección contra la atadura de las exigencias legalistas a fin de recibir la salvación. Y mientras ciertamente el camino que lleva a la vida es angosto, el Camino es una Persona: Jesucristo. No llegamos a la meta por cumplir leyes sino al encomendarnos al cuidado de Cristo.

~~~~~~~~~~~~~~

 El mensaje precedente fue adaptado del libro de Francis, Los días de Su presencia,  editado en español por Asociación Editorial Buena Semilla bajo su sello Editorial Desafío. Este junto a otros materiales actualmente a precios especiales. Adquiéralo en www.arrowbookstore.com

~~~~~~~~~~~~~~

 

Siéntase en libertad de re enviar este mensaje; el reconocimiento de nuestro sitio en la red será grandemente apreciado.

 

Acuerdo de Reimpresión
 Su interés en duplicar y re enviar este material es un gozo para nosotros. Solo le pedimos que provea la información del sitio en la red de los Ministerios Francis Frangipane. Como única excepción si el artículo es en realidad un extracto de un libro publicado por otra editorial. En este caso ellos nos han pedido ser nombrados como referencia. Finalmente, cualquier pregunta sobre las enseñanzas de Francis Frangipane puede ser enviada a mensajes@frangipanehispano.org.

 

 Adaptación en la traducción y edición: Gabriela Rabellino

www.frangipanehispano.org

 Francis Frangipane Derechos de Autor 2014
 Todos los Derechos Reservados

No hay comentarios.:

Publicar un comentario