Perseverancia Inquebrantable


Si queremos espiritualmente tener éxito, entre todas las otras virtudes necesarias en especial, necesitaremos perseverancia. Tendremos que aprender no sólo cómo luchar, sino a como seguir adelante en la lucha hasta que Dios traiga el irrumpimiento. No estoy hablando de convertirnos en carnales  en nuestra milicia o carnales en nuestra agresión. Estoy hablando de una combinación de discernimiento, autoridad e inquebrantable fe que  es necesario, viva dentro de nosotros, incluso mientras otras virtudes y dones se desarrollan.

Vea, no es suficiente  saber acerca del reino de Dios - estamos llamados a poseerlo. Sí, cuando nacemos de nuevo, nacemos en el reino de Dios. Pero la realidad de haber nacido del Espíritu significa que un nuevo mundo de posibilidades, desafíos y obstáculos  se desplega ahora ante nosotros. En otras palabras, tenemos que superar muchas cosas para poder funcionar como hijos e hijas de Dios. La idea de que la única relación que tenemos con el cielo es la que  experimentamos al morir es simplemente contraria a la Palabra de Dios.


Cuando Jesús vino, Él proclamó: " El reino de los cielos se ha acercado" (Mateo. 4:17). Se ha acercado significa que el reino de Dios está lo suficientemente cerca como para alcanzarlo desde donde estemos. Sin embargo, se debe pelear por él agresivamente y alcanzarlo con perseverancia.  "El reino de los cielos sufre violencia, " Jesús enseñó, " y los  violentos lo arrebatan " (Mateo. 11:12).

La violencia de tomar el reino por la fuerza no es la violencia física, sino más bien una enfocada seriedad, un profundamente apasionado ir en pos de Dios que permite a los seguidores de Cristo nunca renunciar a pesar de los conflictos y las  pruebas que enfrentan. Juan dijo que era  " copartícipe  en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en  Jesús "(Ap. 1: 9). Si queremos el reino de Dios, enfrentaremos tribulación, y necesitaremos perseverancia. Debemos persistir hasta que la sustancia del reino de Dios no sea  simplemente una doctrina, sino una realidad funcional en nuestras vidas.

Los verdaderos discípulos " “dan fruto con perseverancia " (Lucas 8:15). El alma humana – nuestra mente, voluntad y emociones – es  salva por la fe y  la perseverancia. (Lucas 21:19). Esto no quiere decir que nuestra salvación es el resultado de  obras; quiere decir que nuestra perseverancia está arraigada en nuestra salvación como nuevas criaturas en Cristo.

Aun así, ¡hay una guerra que ganar! Debemos tomar el reino por la fuerza, luchando por nuestras almas y perseverando a favor de las familias, las ciudades y las naciones.

Inamovible Perseverancia
El libro de Apocalipsis menciona la palabra perseverancia siete veces por una buena razón. Una y otra vez vemos a aquellos que perseveraron y vencieron. Una cosa es tener visión y  otra  tener motivos piadosos, pero ninguna de ellas  por sí mismas nos llevara a nuestros objetivos. Debemos también perseverar.

Considere esta palabra perseverar. Su significado tiene raíz en la palabra severa.  Es el opuesto exacto a letargo.
 Durante los últimos cuarenta y cinco años, hubo muchas veces  cuando fui severa o extremadamente desafiado. Siempre salí de estas experiencias  más fuerte y más como Cristo, sin embargo, definitivamente no de la forma en que yo lo hubiese elegido para mí. Vea usted, es a través de la fe y la paciencia que heredamos las promesas de Dios (Heb 10:36). Santiago nos dice que " la prueba de [nuestra] fe produce paciencia " y que " tenga la paciencia su obra completa, para que [seamos] perfectos e íntegros, sin que [nos] falte cosa alguna”. (Santiago 1: 2-4, NVI).

En otras palabras, no nos limitamos a ir una milla, vamos por la segunda; peleamos por  la fe; tenemos lucha contra principados y potestades (Mat 5:41; Judas 1:3; Efesios 6:12). No somos los débiles; no nos damos por vencidos. Somos soldados que sufren penurias. Incluso si somos derribados, la derrota no es definitiva; nos levantamos para luchar otro día (Miqueas 7: 7-8). ¡Rendirse no es una opción!

Nuestro éxito proviene de nuestra fe en Dios; nuestra perseverancia no se basa en nuestra fuerza, sino que se apropia de la gracia tomada de nuestra unión con Cristo. Venimos a Él cuando estamos trabajados y cansados; en Él encontramos descanso para que podamos continuar nuestro ir en pos. Pero subyacente a todas las demás virtudes, tenemos que poseer una inherente perseverancia de espíritu, porque " el que persevere hasta el fin, éste será salvo" (Mateo 24: 13).

¿El letargo ha silenciosamente tomado cautiva su energía? Entonces, por la gracia de Dios, permita que  el Espíritu Santo despierte en usted hoy la perseverancia de Cristo. “Que el Dios que infunde aliento y perseverancia”  (Rom 15:5.) le de poder para ser el hombre o la mujer de Dios que nació para ser.

No es tiempo de rendirse
En un nivel más práctico, déjeme brevemente decirle, cuide su salud. Evite cantidades excesivas de alimentos pesados o azúcares o granos no naturales, que pueden obnubilar su mente y enlentecerlo. Duerma siete u ocho horas diarias, utilice alimentos naturales y desarrolle un régimen de ejercicios para tonificar y acondicionar su físico. No nos demos razones físicas de fracasar espiritualmente.

Multitudes se sentarán en sus sillones y leerán acerca de las promesas de Dios, pero usted y yo estamos llamados no sólo a conocer las promesas de Dios, sino a poseerlas y vivirlas. Vea usted, la verdadera pregunta no es " ¿Es usted salvo? " sino " ¿Está usted venciendo?” Cualquiera  sea el alcance de la guerra que este enfrentando – sea profundamente personal o una lucha por ver a su nación  convertida – el objetivo específico del enemigo es conseguir que se rinda. Con todo mi corazón creo que no es demasiado tarde para mi país los Estados Unidos de Norteamérica ni para muchas otras naciones para dar  la espalda al juicio y avanzar hacia despertares espirituales. Está cercano, querido amigo.

Paciencia. Perseverancia. Firmeza. Estas son las cualidades que  producen  carácter, que transforman la doctrina de Cristo en una forma de vida. Nuevamente, como Santiago 1: 4 nos insta, " tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos. " La clave a la perfección, a una vida sin "falta de cosa alguna ", es la perseverancia.

Con la ayuda del Espíritu Santo, es tiempo de retomar nuestra determinación. Es tiempo de luchar.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

El extracto que antecede fue adaptado del libro de Pastor Frangipane Alístese junto al Señor de los Ejércitos. Visite  www.arrowbookstore.com.
~  ~  ~  ~  ~  ~  ~  ~  ~  ~  ~  ~

Siéntase en libertad de re enviar este mensaje; el reconocimiento de nuestro sitio en la red será grandemente apreciado.

Acuerdo de Reimpresión
Su interés en duplicar y re enviar este material es un gozo para nosotros. Solo le pedimos que provea la información del sitio en la red de los Ministerios Francis Frangipane. Como única excepción si el artículo es en realidad un extracto de un libro publicado por otra editorial. En este caso ellos nos han pedido ser nombrados como referencia. Finalmente, cualquier pregunta sobre las enseñanzas de Francis Frangipane puede ser enviada a mensajes@frangipanehispano.org

Traduccion y edición: Gabriela Rabellino



No hay comentarios.:

Publicar un comentario