El verdadero fundamento

(English)
Cristo mismo es el plan eterno para nuestras vidas. Sólo al estudiarlo a  Él, midiéndonos nosotros mismos por  Él, crecemos de manera segura sobre el fundamento de Dios.

Amados, hemos sido creados para ser como Cristo. ¡El plan de Dios no se ha desvanecido o vuelto obsoleto! Así como  Cristo no ha cambiado, tampoco lo ha hecho el plan  de Dios para la iglesia. Nuestra transformación arde en el corazón de Dios " hasta que todos "lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo " (Ef. 4:13).

Vea usted, el enfoque tanto del liderazgo como de las  congregaciones debe ser el alcanzar una  transformación a imagen de Cristo y Su amor por la gente. Este ha sido el propósito del Padre desde el principio de los tiempos y sigue siendo Su objetivo inmutable al final de la era. (Ver Génesis 1: 26-27 y  Romanos 8:29.)

El problema es que, con demasiada frecuencia, nos definimos por lo que hacemos para  Dios en vez de por  lo que nos convertimos para Él. Lo que más agrada al Padre no es lo que sale de nuestras manos, sino lo que se eleva desde nuestros corazones. Él está buscando la revelación de Su Hijo en nosotros. No hay nada en la tierra que  agrade tanto al corazón del Padre como cuando Jesucristo  es revelado en nosotros. Como escribió Pablo, nos convertimos en "fragante aroma de Cristo para Dios" (2 Cor. 2:15).

Es por esto que nos centramos en revelar a Cristo Mismo. Otros aspectos del cristianismo se desarrollan correctamente sólo cuando surgen de un mayor ir en pos de la semejanza a Cristo. ¿Se entiende? Ningún aspecto de nuestra espiritualidad funciona correctamente separado de nuestra unión vital con Cristo. Es aquí, en la búsqueda de la semejanza a Cristo, que encontramos la verdadera seguridad espiritual de que no estamos siendo engañados.

Considere: Pablo dijo que el resultado de la búsqueda de la plena estatura que pertenece a la plenitud de Cristo es que " no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina" (Ef. 4:14).

Pablo advirtió que las personas pueden ser " zarandeadas por cualquier viento de doctrina". Sí, las falsas doctrinas son peligrosas, pero Pablo no estaba limitando su advertencia sólo a las falsas enseñanzas. Porque  incluso una doctrina verdadera puede tener un  énfasis falso y llevarnos por mal camino. La búsqueda de la semejanza a Cristo nos alinea con la más elevada  prioridad del Padre para nuestras vidas. Nos asegura en el camino a la verdad, porque la verdad está en Jesus" (Ef.4:21). El mismo es el camino, la verdad y la vida.

Como resultado, Pablo escribió que la intimidad con Jesucristo era el más profundo clamor de su corazón. Él dijo: "  a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a Él en su muerte"(Fil 3:10).

El no estaba hablando de algún conocimiento esotérico de Cristo, sino de una intimidad que condujo a la conformidad. ¿Vemos  esto? Él escribió: " A  fin de conocerle . . . llegando a ser semejante. " Conocer a Cristo y ser semejante a Él es de la misma esencia. Cristo Mismo es el verdadero fundamento sobre el cual debemos edificar nuestras vidas.


Traducción y edición: Gabriela Rabellino

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