La Verdad es una persona

(English)
Como hemos dicho muchas veces, nuestro destino es, en primer lugar,  alcanzar la semejanza a Cristo. En el camino, nos quedaremos cortos; tendremos mucho que aprender, reaprender y desaprender; nos enfrentaremos a muchos obstáculos, pero nuestra visión de la vida no debe desviarse de este objetivo.

En el camino, habrá también  maestros y ministros falsos. ¿Cómo podemos discernir lo verdadero de lo falso? En respuesta a esta importante pregunta, la Biblia misma ofrece una serie de pruebas fundamentales para autenticar la validez de las doctrinas de alguien. Una de las pruebas, en particular, proviene del apóstol Pablo. Él escribe:

          Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos.
      ¿O no os reconocéis a vosotros mismos de que Jesucristo está en vosotros,
       a menos de que en verdad no paséis la prueba? ---2 Corintios 13:5

Pablo toma todo el cristianismo y resume toda su  verdad en una realidad insustituible: "Jesucristo está en vosotros " Esta realidad es la única cosa  que Jesús dijo que era necesaria. Podríamos estar mal informados sobre el momento del rapto o equivocados en la  administración del gobierno de la iglesia, pero Pablo dice que ¡un verdadero cristiano es aquel que ha aceptado la realidad viva de Cristo en su corazón!

¿Vemos esto? Somos salvos, no porque dijimos una oración en el altar; ¡somos salvos porque cuando oramos el Espíritu de Jesucristo en realidad entró en nuestras vidas! Cuando Él promete: "
Nunca te dejaré; jamás te abandonaré " (Heb. 13: 5 NVI), Él quiere decir que Él está con nosotros para siempre. El diablo sabe que somos cristianos, no porque llevamos una Biblia, sino porque en realidad llevamos a Cristo; la presencia de Cristo es una llama de vida eterna en nosotros.

Es Cristo morando en nosotros  que produce fruto, obra liberación, y manifiesta el poder a través de nosotros. Nuestra unión vital con Él hace de nosotros Su templo; nuestra conexión con Él nos anima como Su cuerpo. En el remolino de engaño religioso en nuestro mundo, todo lo que necesitamos saber acerca de la verdad y el error se puede encontrar, enfocándose en Jesús. Él dijo: " Yo soy el camino, la verdad, la vida" (Juan 14: 6).

Creo que es fundamental contar con la teología correcta, pero la verdad es más que teología. "La verdad ", nos dice Pablo, "está en Jesús " (Ef. 4:21). Y cuando Jesús está en nosotros, Él nos transforma.

 Considere también las profundas palabras que Pablo escribió a los Gálatas:

Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. ---Gálatas 2:20

Pablo escribió: " Cristo vive en mí. " El Hijo de Dios no es una mera doctrina; Él es Emanuel, "Dios con nosotros. " La vida eterna viene de conocer a Dios " y a Jesucristo, a quien [Dios ha] enviado" (Juan 17:3).

Así, mientras que hay muchas doctrinas importantes, todas las cuales son dignas de discusión, nuestra única más importante doctrina es que Cristo vive en nosotros - hablando, amando, sanando y guiando a los nacidos de Su Espíritu. Cuando alguien se posiciona a sí mismo como un "guardián de la fe verdadera", mas sin embargo, rechaza la realidad de Jesucristo viviendo dentro de nosotros, esa persona revela que él es el que camina en engaño.

Pues muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el engañador y el anticristo. ---2 Juan 1:7

La Verdad
En una época de gran confusión, tenemos que ver a la verdad como una persona: Jesucristo. Todo lo que necesitamos saber acerca de Dios, el cielo, el infierno, la salvación, el pecado y la redención se centra en Él. También debemos aplicar nuestros corazones con humildad y centrada fe en  ser como Él, como enseñó Juan: " El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo" (1 Juan 2: 6).

La vida eterna no viene de tener una religión acerca de Cristo, sino de realmente conocerlo a Él (Juan 17: 3). El ha comprado nuestro perdón, nuestra sanidad, y nuestro bienestar. Como nuestro Redentor, Él obra todas las cosas para nuestro bien. Como nuestro Rey, Él nos concede Su autoridad y nos envía como Sus embajadores. Él nos llama Su cuerpo, lo que subraya Su unidad con nosotros. Y Él nos extiende Su santificación y la justicia. Nosotros somos Su novia, cortejada por Su amor.

Si alguien trata de convencerlo de que Cristo no mora en Su pueblo, recuérdeles Su Palabra: " Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada " (Juan 14:23).

Amados, la verdad brota desde nuestra unidad con Jesucristo. Nuestra visión es nada menos que "Cristo en [nosotros], la esperanza de gloria " (Col. 1:27). Advierta a los que toman doctrinas periféricas mas aún niegan la morada de Jesucristo: La prueba de la verdadera fe es "Jesucristo... en [nosotros] " (. 2 Corintios 13: 5). Sí, recuérdeles que la verdad es una persona, no una mera doctrina.



Adaptado de un capitulo en el libro de Francis Frangipane Spiritual Discernment and the Mind of Christ  (aun no disponible en español). Disponible en www.Arrowbookstore.com


Traducción y edición: Gabriela Rabellino

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