El valle de la fertilidad - Parte 2

(English)
" ¡Cuán bienaventurado es el hombre cuyo poder está en ti, en cuyo corazón están los caminos a Sion! Pasando por el valle de Baca lo convierten en manantial¨ (Salmo 84:5-6).


¿Lo ha aislado el enemigo, haciéndolo dudar del amor de Dios?  No se olvide, mientras aun éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Incluso sus cabellos están contados. A El le importa. Es Su amor por nosotros que redime nuestras dificultades, el no solamente trae algo bueno de lo que se propuso para mal sino que asimismo nos capacita para librar a otros.

Considere a Jose. El fue el segundo de los hijos de Jacob y el preferido de Su padre. Su caminar con Dios comenzó con sueños y visiones. La vida de Jose es un modelo para muchos que han tenido un genuino llamamiento de parte de Dios.  Nuestro caminar con Dios puede asimismo haber comenzado con un “folleto de viaje” de sueños y visiones donde Dios nos da una imagen de Su destino para nosotros. Lo que fracasamos en ver es la ruta al cumplimiento de las promesas de Dios. 


Jose fue traicionado por sus hermanos y entregado por ellos a muerte. Fue injustamente acusado cuando la esposa de  Potifar intento seducirlo. Fue encarcelado y olvidado por todos excepto por Dios, quien estaba  pacientemente observando y midiendo las reacciones de Jose a las dificultades.

Rico o pobre, bendecido o violentamente golpeado, independientemente de sus circunstancias, Jose sirvió a Dios. El continuo aprobando sus pruebas. José fue enjuiciado delante de los hombres, más hallado inocente delante de Dios.

Finalmente, en el momento exacto, el Señor de  pronto conecto todos los cables sueltos de la vida de Jose. Todo por lo que atravesó, tan injusto como lo fue cada una de estas cosas, Dios uso para formarlo para el propósito celestial.

Solo Dios ve el futuro y como las promesas que El nos da se desarrollaran. Nuestra tarea es asirnos de la integridad de Cristo y mantener la fe en lo que Dios ha prometido.  Al igual que El permitió a Jose atravesar por muchas pruebas, así El nos permite también pasar a través de grandes conflictos. Porque El sabe que nuestras vidas, probadas como lo son, ayudaran a otros a encontrar el abrigo del Altísimo en sus vidas.  

“Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: ‘Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre’” (Gen. 41:51).  Dios hizo que Jose olvidara la dificultad y el dolor de su vida. Hay algo maravilloso en la capacidad del Señor de hacer que todas las cosas obren para bien. Con Jesus en nuestras vidas, llega un momento cuando Dios nos hace olvidar todos los problemas del pasado.

 " Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: ‘Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción’” (Gen. 41:52).

Dios hizo a Jose fructífero en la tierra misma de su aflicción—y en la tierra de su aflicción, en su batalla, es el lugar donde Dios lo hará fructificar. A fin de cuentas, el Señor tocara a muchos otros con la sustancia de lo que usted ha adquirido. En un mundo que es superficial, Cristo producirá algo en usted que es profundo y vivo.

Dios no nos ha prometido evitarnos valles y sufrimientos, pero nos ha prometido hacernos fructíferos en ellos. Sin dudas cada uno de nosotros pasara a través de valles antes de que alcancemos nuestra meta final en Dios. Al permanecer fieles a El en las pruebas, el carácter y la naturaleza de Cristo Jesus emergerán en nuestras vidas.

Señor, Tu eres Dios de los montes y de los valles. Yo se que Tu fidelidad es mi escudo y mi baluarte. Gracias por redimir los conflictos de mi vida; te alabo por sanarme y hacerme olvidar todo el trauma de mi  pasado. Ahora, Señor, ayúdame a ayudar también a otros.

Esta palabra fue adaptada de un capitulo en el libro del Pastor Frangipane El refugio de Dios.

Traducción y edición en la adaptación: Gabriela Rabellino

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