Estad quietos y sabed



(English)
Es tiempo de dejar nuestros temores y estresantes ansiedades que provienen del no confiar en Dios.

Un título para el Mesías es Emmanuel, que significa " Dios con nosotros. " Jesús prometió estar con nosotros " hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20). En algún momento tenemos que aceptar la maravilla y el poder de la promesa de Cristo. ¡Él está siempre con nosotros! Desconfiar de esta promesa es rechazar el carácter mismo de la naturaleza divina. Es un pecado grave.

En los salmos, el Señor nos da una promesa para el día en que nos encontramos. El dice,

“Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra” (Salmo 46:10).


No importa cómo se vean las cosas ahora mismo, Dios ha decretado que Él será exaltado en la tierra. No Satanás, sino Dios; no el mal, sino el bien. El infierno puede tener su momento, pero Dios ganara el día.

Durante toda  nuestra vida se nos enseña a juzgar por lo que nuestros ojos ven y nuestros oídos oyen. Hacerlo es perfectamente racional. El único problema es que cuando nuestras decisiones se basan únicamente en nuestros sentidos, perdemos la perspectiva y la sabiduría de Dios. El Dios viviente no sólo ve el fin desde el principio; en un santiamén Él puede cambiar el mundo que vemos en algo lleno de redención y gracia.

La Palabra de Dios nos dice que nos centremos en “todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. (Filipenses 4: 8).

Vea usted, el miedo es una lente de aumento que exagera lo que mira. El diablo es un maestro ilusionista que utiliza el miedo para sacar nuestros ojos del Señor. El resultado es que nuestro nivel de estrés aumenta, y la ansiedad trae muerte a nuestro mundo. De hecho, cuanto más hablamos de lo que está mal, menos vemos lo que es correcto y bueno en nuestro mundo.

Una vez más, la Palabra nos dice: " En  arrepentimiento y  en reposo seréis salvos. En quietud y  confianza será vuestra fortaleza " (Is. 30:15).

Estad quietos. Espere en el Señor y componga su alma. No deje que sus palabras incrédulas agoten su espíritu; porque cuanto más habla, mas pierde la paz. Mantenga su alma centrada en Cristo, el Señor. Los que creen entren en Su reposo, y desde ese lugar de descanso, podemos escuchar Su voz.

Si usted sabe quién es Dios realmente, la ansiedad se desvanecerá en  confianza. ¡Por lo tanto, deje de preocuparse! Dios cuida de usted. Los que confían en Él tienen paz que sobrepasa todo entendimiento. Hable con el Señor y luego en silencio escuche. Al hacerlo, su espíritu se elevará, y su corazón se expandirá y ascenderá a Su presencia.

Se ha dicho con verdad, "El miedo es el cuarto oscuro donde Satanás revela  nuestros negativos. " Por lo tanto, renuncie al miedo. Divórciese de la ansiedad. Amados, el Señor es bueno. Confíe en Él con su batalla. Sí, es el momento de estar quieto y saber que El es Dios.

Traducción y edición: Gabriela Rabellino

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