El espíritu que da vida



Por Francis Frangipane
(Englsih)

Como cristianos nuestra fe nos dice que Cristo murió como pago por nuestros pecados. Creemos que Él realmente se levantó de la tumba como prueba de que ciertamente Él fue enviado por Dios. Sin embargo, es también muestra convicción que, en esta  resurrección, no sólo fueron expiados los pecados de la humanidad, sino que por medio de Cristo, un segundo Génesis comenzó.

Pablo explica: " El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente. El último Adán, espíritu que da vida " (1 Cor. 15:45). La palabra Adán significa "hombre " y es representativa de la "humanidad”. En la actualidad hay dos Adanes o dos especies del hombre. La primera especie de hombre es el descendiente del pecaminoso Adán. Su vida gira alrededor de sus deseos carnales o "naturales”. Cargan tanto el ADN de la naturaleza de Adán como  las consecuencias del pecado de Adán. Este hombre natural se centra en satisfacer las necesidades de su alma. Ciertamente el es un "alma viviente", pero es controlado por los miedos, las necesidades físicas, las limitaciones intelectuales, el entorno cultural y el pecado.



La segunda especie o raza del hombre está centrada en el  espíritu. Sus pensamientos, sueños y experiencias se originan principalmente desde el Espíritu Santo quien vive en unión con él. La aspiración más elevada del hombre espiritualmente centrado  no es  el alcanzar éxitos naturales, sino  alcanzar la conformidad a  Cristo. Mientras que el primer hombre vive para recibir del mundo que le rodea, la última especie de hombre, el hombre-Cristo, vive de lo que puede dar a los que le rodean: es un " espíritu que da vida. " El primer Adán engendró descendientes con problemas; los descendientes espirituales del último Adán, Cristo, proporcionan respuestas al mundo.

Nuevas criaturas
Mientras que los hombres se dividen sobre muchas cosas - la cultura , el color de piel , el idioma o la condición social – desde el punto de vista de Dios la humanidad verdaderamente  sólo se  divide en dos subgrupos : los controlados por sus almas y los  controlados por el Espíritu Santo. Una raza está muerta en  pecado; la otra está viva en Cristo. Una especie de hombre está destinada a perecer; la otra vivirá para siempre. Al igual que el primer Adán traspasó pecado, debilidad y  muerte a sus hijos, así el segundo Adán, Cristo, traspasa virtud,  poder y  vida eterna a los hijos de Dios.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas." (2 Cor. 5:17).

“Porque ni la circuncisión es nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación" (Gal. 6:15).

Vea usted, no somos meramente  hombres de carne temporalmente actuando de manera espiritual, sino que somos seres espirituales que temporalmente viven como hombres de carne. Si usted ha recibido a Cristo en su vida, usted es parte del segundo Génesis. Usted posee una nueva naturaleza, la cual  es la  vida  de Cristo - un Espíritu que da vida.

Adaptado del programa de Francis Frangipane  A imagen de Cristo, disponible en www.frangipanehispano.org.

Traducción y edición: Gabriela Rabellino


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