Una guerra motivada en el amor


Por Francis Frangipane
(English)

Jesús sabía que este mundo era una esfera sitiada por el reino  satánico. El planeta Tierra no era un lugar de paz, sino un reino en guerra. A partir de la expulsión de Lucifer y sus ángeles del cielo, a la tentación en el Jardín del Edén, a Babilonia y la multiplicación de las naciones bajo  influencia satánica, el planeta Tierra ha sido un mundo asediado. La idea de que de alguna manera nuestra época está menos amenazada por el mal es el mayor de los engaños. Debemos pelear si es que vamos a seguir a Cristo hacia la victoria.

No importa cuán bello o incluso inocente el mundo a nuestro alrededor parezca a veces, recuerde que en el paraíso mismo había una serpiente.  Si Adán y Eva hubieran tenido una mentalidad  de guerra, jamás habrían aceptado  las mentiras de Lucifer. De la misma manera hoy en día, tenemos que ser prudentes y caminar con cuidado, ya que " los días son malos " (Efesios 5:16).

Vea usted, Jesús siempre estuvo consciente de que vivía en una zona de guerra. Sin importar  lo que estaba haciendo - si riendo con los pecadores o expulsando demonios, si sanando a los enfermos o formando a sus seguidores - por debajo de la superficie de sus actividades exteriores, el " interruptor del modo de guerra" en la mente de Jesús siempre estaba encendido.



Yo sé que muchas mujeres son verdaderas guerreras, y les saludo y doy gracias a Dios por vuestra fidelidad en orar por mí, mi esposa y  familia, y los que sirven en nuestro ministerio. Sin embargo, para aquellas damas que consideran que la guerra espiritual  es principalmente una actividad masculina, he escuchado a algunas de ustedes excusarse diciendo: " Sólo soy un ama de casa, una mamá. Yo no tengo un modo de guerra”.

Si su hijo estuviese gravemente enfermo, ¿no lucharía contra esa enfermedad con todas las armas espirituales a su disposición? Oraría y ayunaría, y lo haría desde su modo de  guerra. Si su matrimonio estuviese  bajo ataque espiritual, ¿no iría delante de Dios y  batallaría con fervor? El hecho es, usted sabe cómo pelear. Pregúntele a su marido si él piensa que usted tiene un modo de guerra. Sólo se necesita que lo active, ¡porque una vez que comience a tomar su puesto en la guerra,  en el Espíritu Santo usted es peligrosa!

Permítame dirigirme a los hombres también: estudien la Biblia; la mayoría de los héroes sobre los que leemos en las Escrituras fueron hombres que se pararon en la brecha, que oraron como lo hizo Abraham y los otros profetas.

Vea usted, el modo guerra está en todos nosotros. Puede estar unido a  nuestro instinto de supervivencia, pero está más directamente relacionado con nuestro amor. Yo amo mi país, así que estoy batallando en oración a su favor. Debido al amor por mi familia, batallo en oración por ellos. Amo a mi iglesia, mi ciudad y, sí, incluso a mi propia alma, por lo que peleo para proteger lo que amo. Si hay un instinto natural de lucha, hay también un modo de lucha espiritual. Simplemente tiene que ser encendido, presentado a Cristo, y luego desatado contra el enemigo.

Amado, si usted tiene un modo de amor, también tiene un modo de guerra. Dios ha creado el modo de guerra para que podamos proteger a las personas que amamos.

Adaptado del libro de Francis Frangipane, Alístese junto al Señor de los ejércitos, publicado en español por editorial Peniel.

Traducción y edición en la adaptación: Gabriela Rabellino
 

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