Quien no se ofende - Parte 2: Falsas expectativas


Por Francis Frangipane
(English)

“Entonces muchos se ofenderán, y se traicionaran unos a otros…Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriara” (Mateo 24:10-12 Traducción literal de la versión en ingles KJV).

La secuencia que lleva a la apostasía
En nuestra última enseñanza observamos las ofensas y examinamos el efecto letal que un espíritu ofendido puede tener sobre nuestras vidas. Discutimos como la única forma de no permanecer ofendido por siempre es alcanzar el corazón que no se ofende de Jesucristo.

Alcanzar a poseer el corazón de Cristo no es un asunto menor. Recuerde, Jesus advirtió que en los últimos días “muchos” serian ofendidos.  Un espíritu herido no es lo mismo que un espíritu ofendido – una ofensa tiene lugar cuando no procesamos nuestras ofensas a la manera de Cristo.  De hecho, un espíritu ofendido, al que se deja sin prestar atención y rumiando en nuestras mentes, prontamente se manifestara como una traición, odio y amor frio. Jesus dijo que las ofensas serian la causa última que llevaría a muchos a apartarse de la fe. Escuche bien: en el versículo ut supra, Jesus conecto la real causa de la apostasía no solamente con doctrinas erróneas, sino con reacciones erróneas.


Por supuesto, pero podemos tener la información correcta y aun tener una respuesta equivocada.  La información doctrinal puede ser perfeccionada y refinada, pero Proverbios nos advierte que alguien “ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada”, “las contiendas” entre la gente “son como cerrojos de fortaleza” (Proverbios 18:19).

Si, cuidado con los lideres falsos, pero mas engañosos que los falsos profetas y maestros lo son nuestros propios corazones cuando están ofendidos (Jeremías 17:9). ¿Vive usted con un corazón ofendido? Si es así, usted se está deslizando gradualmente del verdadero cristianismo, el cual es conocido por su amor ágape.

Así, el lidiar con un corazón ofendido es vital para mantener la continua madurez espiritual. Por esta razón, necesitamos mirar nuevamente a aquellas cosas que nos ofendieron.

Expectativas
Las irreales o exageradas expectativas que a veces ponemos sobre otros, harán que en algún momento queden cortos y nos sintamos ofendidos. Algunos esperan que sus esposas o pastores o amigos cubran cada necesidad – y si, ellos cubrirán algunas de nuestras necesidades. Sin embargo, al más profundo nivel, nuestras almas fueron creadas para encontrar seguridad en Dios, no en el hombre. Cuando el Omnipotente se vuelve verdaderamente en nuestra fuente de paz y provisión, nuestro bienestar se define al ser conscientes del amor de Dios. Al depositar nuestra confianza en Dios, podemos vivir más confortablemente con las personas a nuestro alrededor.

Todavía, el poder mismo de nuestras expectativas puede atragantar la dulzura de una relación personal. Suponga que, en vez de cargar a las personas con nuestras expectativas, simplemente aprendemos a apreciarlos por ellos mismos – sin ataduras. ¿Que si nos acercamos a la familia y amigos con gratitud por lo que están haciendo antes que desilusionados por lo que fallaron en hacer?

¿Suponga que un esposo, en vez de esperar una cena completa de parte de su esposa cada noche, aprende a apreciar lo que sea que ella pueda ofrecerle? Entonces, en vez de que su fallada expectativa se deteriore hacia una ofensa, habrá una viva y sincera valoración por la comida que su esposa le preparo. Yo se que hay arreglos de mutuo acuerdo, pero en realidad, una esposa no tiene la obligación de cocinar comidas especiales o mantener la casa en forma. Usted no se caso con ella para que fuera quien se encargara de los quehaceres sino para volverse uno con ella.

O imagine un esposo quien trabaja en un prolongado y cansador empleo. Sin embargo, su esposa espera que el trabaje dos horas mas en casa o que vaya con ella de compras o que escuche atentamente sus problemas.  ¿Que si en cambio ella le da la bienvenida en la puerta y sinceramente le agradece por darse el mismo a diario para soportar a su familia?  ¿Que si lo encuentra sin reclamos mas apreciándolo? Quizá pueda incluso dar un masaje en su hombro y por amor, tener preparado su plato favorito.

Vea, las expectativas pueden parecer como legítimos aspectos de una relación, pero también pueden causarnos decepción y ofensa cuando las personas se quedan cortas. En el pasado he sabido de situaciones donde mis expectativas realmente me cegaron a los esfuerzos que había hecho un ser querido. Ellos intentaban mejorar en un área de la cual yo no estaba consciente debido a que mi enfoque estaba puesto en una expectativa diferente. Debería haber estado agradecido y alentándole, en cambio en todo lo que pensaba era en tener mi expectativa cumplida.

Por supuesto, hoy en día hablo de asuntos y expectativas con aquellos que me son próximos, pero el peso de mi expectativa no está en otros, sino en mi y en ser semejante a Cristo y sensible hacia aquellos a mi alrededor. Doy valor al disfrutar la individualidad de otros, agradeciendo sinceramente a Dios por su contribución a mi vida.

Traducción: Gabriela Rabellino

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