"Venid y ved"




Por Francis Frangipane


Juan y Andrés comenzaron su compromiso espiritual con la voluntad de Dios como discípulos de Juan el Bautista. De hecho, ellos habían realmente estado de pie junto al profeta cuando Jesús pasó. Cuando el Bautista vio a Jesús, clamó, “¡He aquí el Cordero de Dios!”  (Juan 1:35-37). 

Esta ha sido una profunda narración.  Es el testimonio manuscrito de Juan sobre como el llego al Hijo de Dios. Aun así, Juan tenía verdades más profundas que revelar más allá de este histórico relato. El va asimismo a revelar que es lo que por encima de todo debemos cada uno de nosotros buscar cuando venimos a Cristo. 

Tomemos el relato. Ambos discípulos, habiendo escuchado y creído en la proclamación mesiánica de Juan acerca de Jesús, están ahora caminando, quizá apresuradamente, para alcanzar a Jesús. Su conversación se puede escuchar.

Todo el que busca encuentra

Por Francis Frangipane
(English)

No es difícil reconocer a alguien que ha pasado un tiempo prolongado en un quiosco de periódicos: su conversación desborda con el drama de la actualidad. Y, no es difícil discernir a una persona que ha venido de un evento deportivo, ya que su rostro revela el resultado del partido. Del mismo modo, la gente se da cuenta cuando un individuo ha pasado un tiempo prolongado en búsqueda de Dios. Una imperturbable calma guarda su corazón, y su semblante se muestra radiante de luz, al igual que con el rocío del cielo.

Amado, buscar a Dios y encontrarlo lo es todo.