Cuando se cumpla la pascua en el reino de Dios



Por Francis Frangipane
(English)

¿"Pascua actual” o “Pascua”?
Todos sabemos que la iglesia primitiva no celebraba la Pascua con caramelos de goma, conejos de chocolate y pollitos de malvavisco.  Los cristianos primitivos celebraron la resurrección de Cristo y el Nuevo Pacto que fue cumplido por Jesucristo en la Pascua primera.

La palabra “Easter” (utilizada hoy día en muchos lugares) en realidad proviene del anglosajón  Eastre, la diosa de la primavera. Al expandirse el Cristianismo, a fin de evitar conflictos con las tradiciones locales, la iglesia primitiva incorporo varios feriados paganos dentro de la cultura de la iglesia.  Obviamente, los huevos de colores, los conejos y pollitos no eran símbolos de la resurrección sino de hecho parte de los ritos paganos de fertilidad celebrados durante la primavera.

 A pesar que la mayoría de los cristianos, incluido yo mismo, todavía nos referimos a la estación de la resurrección de Cristo como “Easter”, en mi corazón yo miro más allá de las raíces culturales de algunos de estos asuntos y  gentilmente guio  la atención de todos hacia el gran milagro que hemos venido a celebrar: la resurrección de Cristo. 



La pascua cristiana

Si bien podemos perdonar y cubrir tradiciones no bíblicas en amor, no podemos permitir que nuestras tradiciones oscurezcan la profunda verdad de la Palabra de Dios. La fiesta hebrea de la Pascua no era solamente conmemorativa; sino también profética en su naturaleza. Los creyentes gentiles vieron un gran cumplimiento en la Pascua, un cumplimiento vivido desde la vida y el sacrificio de Jesucristo. Así como escribió el apóstol Pablo, “nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada… Así que celebremos la fiesta” (1 Cor. 5:7-8).

Estos gentiles cristianos fueron instados por  Pablo a celebrar la Fiesta de Pascua Judía. Sin embargo, los gentiles no se apegaron a los rituales del antiguo testamento como lo hicieron los judíos. Antes bien, se posicionaron frente a la fiesta desde su perspectiva espiritual, enfocándose en Cristo, “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

En realidad, la iglesia cristiana mantuvo la Pascua, no solamente en recuerdo del la liberación de Israel de Egipto, sino en conmemoración de lo que Cristo – su Pascua- cumplió en liberar a la humanidad del pecado.

La pascual del  Antiguo Testamento, con todo su poderoso valor intrínseco y literal, en realidad fue una sombra de lo que Cristo cumpliría en favor de la humanidad.  Recuerde, las fiestas eran la sombra de algo mayor que ellos mismos. Pablo dijo “la realidad se halla en Cristo” (Col. 2:17 NVI). Así es absolutamente notable que, de todos los días en el calendario anual, Cristo, el Cordero de Dios, fue crucificado durante los días de la Pascua. Casi al mismo momento que el sumo sacerdote estaba ofreciendo un cordero por los pecados de los judíos, Jesús estaba orando por los pecados del mundo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”

La Pascua del reino

Mas aun, hubo más sobre la Pascua, a lo cual el Señor refirió a Sus discípulos durante la “ultima cena” (la Pascua).  El dijo, “¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!  Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios" (Lucas 22:15-16).

Habrá otro cumplimiento de la Pascua donde la fiesta será “cumplida en el reino de Dios.” Este será un tiempo cuando aquellos que verdaderamente son de Cristo, serán divinamente protegidos durante la secuencia de juicios del tiempo final. Sea que usted crea en el pre o post arrebatamiento, Dios no ha destinado para nosotros la ira. La Pascua del Reino, cumplida por el Cordero de Dios, nos coloca bajo la eterna protección, tanto ahora como al final de los tiempos.

De cualquier forma en que se cumplan las palabras de Jesús, exijámonos participar de todo el Cordero.  Apliquemos diligentemente la sangre del Cordero sobre los postes de nuestros corazones, al igual que sobre nuestras familias y seres queridos. E incluso mientras el mundo a nuestro alrededor continua su carrera hacia las tinieblas y el juicio, afirmémonos mirando en cambio hacia el reino de Dios.  Porque el tiempo está llegando cuando celebraremos la Pascua con Cristo en el reino de Dios.

Traducción y Edición Gabriela Rabellino


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