Al abrigo del Altísimo - Introducción


Por Francis Frangipane
(English)

La Biblia advierte del tiempo antes del regreso de Cristo cuando Satanás será arrojado a la tierra. El diablo, en furor cada vez mayor, vendrá ",
con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo" (Apocalipsis 12:12). Mientras muchos buscan conocer el momento específico de este evento, una cosa es obvia: en el mundo de hoy, el mal se ha vuelto más agresivo que nunca.

Por lo tanto, es imperativo que nosotros, que hemos establecido nuestros corazones en Cristo, aprendamos a permanecer en la presencia viva de Dios. Porque sólo en Él encontramos el lugar a salvo de la creciente oscuridad.


Sin embargo, cuando hablo de protección,  no quiero decir que mientras estamos en la Tierra escaparemos del sufrimiento. Muchos se enfrentarán a la persecución e incluso a la muerte por causa de Jesús, como advierten las Escrituras: "" todos los que . . . vivan piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos (2 Timoteo 3:12). Tampoco debemos esperar encontrar una realidad espiritual donde seamos tan "espirituales" que el mundo finalmente nos ame. Si los enemigos de Dios odiaron a Jesús, nos odiarán también (Juan 15: 18-19). No obstante, hay un lugar de inmunidad. Es aquí, en el abrigo del Altísimo, que el Señor nos ordena permanecer.

Permítanme también enfatizar que no necesitamos un inusual conflicto personal para desear permanecer en la presencia de Dios. La visión impulsada por el hambre también puede llevarnos allí. La adoración y un corazón puro pueden elevarnos hacia Dios. Sin embargo, sea que somos  impulsados
​​hacia la fortaleza de Dios a causa de problemas o por pasión, hay un lugar santo donde la presencia divina se convierte en nuestro refugio.

Una vez que hemos encontrado este lugar secreto en Dios, nada de lo que encontremos en la vida puede verdaderamente derrotarnos; Dios mismo nos preserva en todas las cosas. En cada angustia o intriga diabólica alineada contra nosotros, emergemos como "más que vencedores" (Romanos 8:37). En el refugio de Dios, el poder redentor de Cristo invierte los planes de Satanás, anulando tanto el asalto del enemigo como sus efectos posteriores.

Amado, incluso ahora mismo, puede usted estar en un lugar de aislamiento, miedo o derrota. Sin embargo, su condición actual no es una limitación para el Todopoderoso. Desde donde usted se encuentra, puede llegar al lugar de la inmunidad espiritual: el refugio del Altísimo.

Adaptado del libro de Francis Frangipane,
El refugio de Dios.
Disponible en Arrowbookstore.


Traducción: Gabriela Rabellino

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