Un corazón desprotegido

Por Francis Frangipane
(English)

La idea de que un líder a quien hemos conocido y amado pueda ser de pronto expuesto en un devastador escándalo, parece incomprensible. Ciertamente estos quienes han enseñado a otros podrían enseñarse a sí mismos.  ¿No hay en todos los cristianos conocimiento bíblico que nos hubiese protegido de fracasos morales? 

¿Qué es entonces lo que puede deslizarse en la vida de pensamiento de una persona, entrar a su corazón, y luego crecer con tanta fuerza que un líder está dispuesto a arriesgar todo lo que ha amado y alcanzado en la vida por una simple realización de la carne?  ¿Es solamente pecado? ¿O es algo más profundo—una escasez de discernimiento espiritual—que deja el corazón del líder vulnerable a la manipulación demoniaca?

Una guerra sin precedentes
Por favor tenga en cuenta que no estoy culpando al Diablo por cada pecado que cometemos.  El hecho es, el egoísmo y la auto complacencia, las cuales producen pecado, son instintos básicos de nuestra caída naturaleza. Al mismo tiempo, hemos de discernir asimismo la exclusiva guerra de nuestra época. Nuestro mundo ha sido inundado con sexualidad y exceso.  El “distrito rojo” se ha mudado de ciudad y ha entrado en nuestros hogares a través del internet, el cine y la televisión. Nos engañamos si pensamos que podemos albergar una imaginación inmoral y que ésta no contaminara la forma de actuar en nuestras vidas.

¡Levántate y resplandece!


Por Francis Frangipane
(English)

«Para esto Dios los llamó por nuestro evangelio, a fin de que tengan parte en la gloria de nuestro Señor Jesucristo» (2 Tesalonicenses 2:14)

El mandato claro de la Palabra de Dios para quienes vivan los últimos tiempos es que sean intrépidos al enfrentar las tinieblas. Hablando a través del profeta Isaías, el Espíritu del Señor ordena a los suyos:

            « ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!
                ¡La Gloria del Señor brilla sobre ti!
                Mira, las tinieblas cubren la tierra,
                y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos.
                Pero la aurora del Señor brillará sobre ti;
                ¡sobre ti se manifestará su gloria!
                Las naciones serán guiadas por tu luz,
                y los reyes, por tu amanecer esplendoroso»
                                                                 -Isaías 60:1-3-


El dominio de Satanás: el reino de las tinieblas



Por Francis Frangipane
(English)

Muchos cristianos discuten sobre si el Diablo está en la tierra o en el infierno. Sobre si puede vivir en los cristianos o solamente en el mundo. El hecho es que el diablo está en las tinieblas. Dondequiera que haya tinieblas espirituales, allí estará el diablo.

Preparación para la guerra espiritual
Para casi todos los creyentes el término “guerra espiritual” introduce una dimensión nueva, pero no necesariamente bien recibida, en su experiencia cristiana. El pensamiento de enfrentar en batalla a los espíritus del mal, es un concepto inquietante, sobre todo porque llegamos a Jesús como ovejas perdidas, y no como guerreros. En definitiva, algunos en verdad nunca podemos iniciar la guerra espiritual, pero todos debemos enfrentar el hecho que el demonio ha comenzado la guerra contra nosotros. Por tanto, es esencial para nuestro bienestar básico que podamos discernirlas áreas de nuestra naturaleza que están sin vigilancia y abiertas a los ataques satánicos.

Las Escrituras dicen: “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día” (Judas 6).