Reparadores de portillos-Parte 2



Por Francis Frangipane
(English)

"Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto! Como zorras en el desierto fueron tus profetas, oh Israel. No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová," (Ezequiel 13:3-5).

En contraste con aquellos que simplemente encuentran faltas, el Señor está levantando seguidores de Cristo verdaderos. Cuando ellos ven una necesidad en la iglesia o en sus comunidades, en vez de simplemente encontrar faltas, ellos “suben a las brechas” y se paran firmes en la brecha. Ellos no son solamente críticos; ellos son agentes de redención.

Es fácil encontrar faltas y no hacer nada. De hecho todas las iglesias son imperfectas. El asunto no es si podemos ver lo que está mal, sino si ¿nos pararemos en amor y oración hasta que lo que está mal sea corregido?

Reparadores de portillos


Por Francis Frangipane
(English)

“Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar” (Isaías 58:12).

La reunión de los santos  
Casi todos los cristianos verdaderos comparten una doctrina llamada el “rapto de la Iglesia” (1 Tesalonicenses 4:16-17). A pesar que el momento de este evento está rodeado de debate, las escrituras nos aseguran que a la final trompeta seremos arrebatados para  encontrar al Señor en las nubes (versículo 17). Por tanto, mientras los críticos dirán que Francis no cree en el arrebatamiento, la verdad es que si creo. No obstante, es completamente claro que, de acuerdo a muchas escrituras, también habrá una época de inusual gracia previo al arrebatamiento en el cual la iglesia viviente de Jesucristo, se “prepara como una esposa” (Apocalipsis 19:7).

 En este período sin paralelo de preparación, quienes estén vivos en Cristo alcanzarán un nivel de santidad y pureza que será el desbordamiento de la presencia de Jesús mismo manifestado a través de la iglesia  (1 Tesalonicenses 3:11-13; Efesios 5:2627; Filipenses 1:9-10). El resultado de este nuevo nivel de santidad será un nivel nuevo de unidad. Desaparecerán la murmuración y el hallar faltas. En su lugar habrá intercesión y amor. La sanidad regresará a la iglesia evangélica. Esto también significa que las ambiciones, contiendas y divisiones que hoy vemos entre las diversas comunidades, se identificarán como pecados, de los cuales habrá que arrepentirse antes de la segunda venida de Jesús. 

Armas de distracción masiva



Por Francis Frangipane
(English)

No podemos obtener la venidera gloria de Dios si no apreciamos Su gloria viva accesible ahora mismo. Y es precisamente esto, el acceso a la presencia de Dios ahora mismo, contra lo cual lucha Satanás con todas sus fuerzas.

La naturaleza de esta batalla no se discierne fácilmente. Con gran frecuencia, el enemigo no aparece con un rostro feroz, amenazándonos con represalias si comenzamos a buscar a Dios. No; el ataque de Satanás es mucho más sutil. El viene de guantes; susurra su astuta manipulación, robando nuestro tiempo, drenando nuestras pasiones espirituales. El manipula incluso las cosas buenas de las bendiciones de Dios para mantenernos apartados del regalo mejor; la presencia de Dios.

El diablo tiene en nuestra naturaleza carnal un cómplice dispuesto. Recuerde la observación de Salomón: “He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones" (Eclesiastés 7:29). Nuestras “muchas perversiones”, dispositivos, y tecnologías, para toda la conveniencia que supuestamente proporcionan, no son mucho más que golosinas a la mente. Ellos malgastan nuestro tiempo y energía.

Cuando se establece la confianza



Por Francis Frangipane
(English)

Herido al ir en pos de la unidad
La Biblia dice, “Buscad la paz con todos los hombres.” (Heb. 12/14). Buscad significa que agresivamente tomamos la iniciativa de hacer las cosas correctamente.  Quiere decir que actuamos a favor del Cielo antes de permitir que el enojo de otro sirva al propósito del infierno.

No obstante, debemos ser realistas. Cuando nos extendemos a una persona profundamente ofendida, es probable que nuestros primeros esfuerzos sean rechazados.  La Escritura nos dice, “El hermano ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada, y las contiendas son como cerrojos de fortaleza” (Prov. 18:19). Si una persona ha sido herida, necesitara confianza para ser restaurada, y este proceso de recuperar la confianza puede realmente se doloroso para ambas partes. Una persona herida puede atacar. Usted puede sentir que el precio de restaurar la confianza de la persona ofendida es simplemente demasiado alto como para pagar.

Permítame compartir una revelación que recibí sobre la naturaleza básica de las relaciones y reconciliaciones. Mi esposa y yo estábamos cuidando un pájaro de nuestra hija mayor. Este tipo es la mitad del tamaño de un loro y con colores similares. No obstante, esta criatura era hostil. Cada vez que yo tocaba la jaula, chillaba e intentaba morderme. Luego de muchos intentos de ser bueno, llegue a la conclusión, “¿Quien necesita de esto?” Si voy a ser atacado, puedo ser atacado en la iglesia.” Asique por dentro concluí que se nos había dado un “pájaro asesino.” Obviamente, me dije, este pájaro proviene del lado equivocado.