El modelo verdadero


Por Francis Frangipane
(English)

Una cosa es ser capaz de discernir lo que es falso, pero de mucho más valor es conocer claramente el patrón de la verdad. Así, Pablo utiliza el capitulo tres de Filipenses para revelar la actitud de su corazón. Al hacerlo, nos da el patrón o modelo de lo que debemos buscar como cristianos.

Luego de presentar su notable linaje, Israelita de nacimiento; Fariseo de acuerdo a la Ley, perseguidor de la iglesia y de acuerdo a la definición de justicia de la Ley, irreprensible – Pablo renuncia luego a las cosas mismas que alcanzo o logro, diciendo: “Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como perdida por amor de Cristo” (v. 7).

 Para los maduros, ningún puesto u opinión de hombre puede reemplazar “la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús (nuestro) Señor.” El más asombroso de los logros “lo tengo por basura para ganar (nosotros) a Cristo” (v. 8). 

Para que los sueños se hagan realidad

Por Francis Frangipane

(English)

Hace unos años atrás el Señor me habló a través de un sueño. Vi un templo en un campo abierto. Yo lo veía de costado desde una distancia aproximada de doscientas yardas. No podía ver su frente, aun así debía estar completamente abierto ya que una gran luz se proyectaba hacia afuera desde su interior. Palpitaba como un relámpago, y aun era solida como la luz del sol. Yo sabía que esta luz era la gloria de Dios.

El templo estaba tan cerca, que yo supe que con un pequeño esfuerzo podía entrar a la gloria de Dios. Su santa presencia estaba claramente a mi alcance. Había asimismo otros enfrente de mí que reconocí como personas de la iglesia. Todos parecían muy ocupados. Y mientras el templo y su luz eran visibles y completamente accesibles a todos, cada cabeza estaba inclinada hacia abajo y dados vuelta lejos de la luz; cada uno ocupado con otras cosas.

Escuche a una persona decir, “Debo lavar la ropa”. Otra dijo, “Debo ir a trabajar.” Pude ver gente leyendo diarios, mirando televisión, y comiendo. Estaba seguro que todos podían ver la luz si quisieran – aun más seguro que todos sabíamos que Su gloria estaba próxima. Había incluso algunas pocas personas leyendo la Biblia y orando, pero todos mantuvieron la mirada fija hacia abajo; cada uno tenía una barrera mental de algún tipo entre ellos mismos y el lugar de la presencia de Dios. De hecho, ninguno parecía capaz de ponerse de pie, darse vuelta, y caminar firmemente hacia la muy cercana gloria de Dios. 

La misericordia triunfa sobre el juicio


Por Francis Frangipane
(English)

Hoy en día, multitud de cristianos “creyentes de la Biblia" no se detienen antes de exhalar su ira y amargura hacia los Estados Unidos de Norteamérica y sus pecados. Es comprensible, ha habido mucho por qué llorar. Debemos estar profundamente perturbados, como Lot, con la "conducta de hombres sin principios morales" (2 Pedro 2: 7NBLH). Si no tomamos acción ungida, debemos como mínimo ser movidos al llanto y a la oración.

Sin embargo, en el momento en que pensamos que nuestra guerra es "contra  carne y sangre", o comenzamos a pedir la ira divina contra las personas, nos salimos de la voluntad de Dios. De hecho, cuando los discípulos de Jesús pidieron que cayera fuego sobre los samaritanos, Él claramente les dijo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois" (Lucas 9:55).

Éste es exactamente nuestro problema: la gente de la iglesia no conoce la diferencia entre un espíritu crítico y el Espíritu de Cristo, el Redentor. De hecho, no somos enviados como profetas del Antiguo Testamento, clamando fuego y juicio sobre los pecadores.