La vara de Dios

Por Francis Frangipane
(English)
Este es un mensaje importante sobre el personal del ministerio y lo que Dios puede hacer con un grupo de seguidores de Cristo.

Imagine un personal o “staff” de Iglesia donde la visión primaria de cada uno sea alcanzar la semejanza a Cristo. Imagínese trabajar con este grupo de personas: no solamente cumple cada uno sus responsabilidades sino que buscan con ahínco la humildad de Cristo. Cuando ven algo mal o defectuoso, no se tornan en acusadores. Antes bien, ellos se posicionan frente a la necesidad con el corazón redentor de Cristo, primero orando por la situación y, cuando es necesario, humildemente trayendo corrección motivada en el amor. 

El modo guerra

(English)
Tenía diecisiete años, en mi último año de secundaria, y estaba sentado un poco despatarrado en mi escritorio, cuando un estudiante enojado, de casi el doble de mi tamaño, entró en el salón.  Hecho una furia, se apresuró hacia donde yo estaba sentado, me agarró del cuello y comenzó a reacomodar mis características faciales con su puño.
Alguien había escrito un comentario poco apropiado en el interior de su carpeta, y lo había firmado con mi nombre. Obviamente, algo más estaba ocurriendo dentro de la vida del gran muchacho que nadie había advertido.  Cualquiera fueran las otras frustraciones que se le habían acumulado en su corazón, su propósito inmediato era evacuar su furia con el ultimo ofensor, quien él consideraba ser yo.

Un corazón desprotegido

Por Francis Frangipane
La idea de que un líder a quien hemos conocido y amado pueda ser de pronto expuesto en un devastador escándalo, parece incomprensible. Ciertamente estos quienes han enseñado a otros podrían enseñarse a sí mismos.  ¿No hay en todos los cristianos conocimiento bíblico que nos hubiese protegido de fracasos morales?  

¿Qué es entonces lo que puede deslizarse en la vida de pensamiento de una persona, entrar a su corazón, y luego crecer con tanta fuerza que un líder está dispuesto a arriesgar todo lo que ha amado y alcanzado en la vida por una simple realización de la carne?  ¿Es solamente pecado? ¿O es algo más profundo—una escasez de discernimiento espiritual—que deja el corazón del líder vulnerable a la manipulación demoniaca?

Una guerra sin precedentes 
Por favor tenga en cuenta que no estoy culpando al Diablo por cada pecado que cometemos.  El hecho es, el egoísmo y la auto complacencia, las cuales producen pecado, son instintos básicos de nuestra caída naturaleza. Al mismo tiempo, hemos de discernir asimismo la exclusiva guerra de nuestra época. Nuestro mundo ha sido inundado con sexualidad y exceso.  El “distrito rojo” se ha mudado de ciudad y ha entrado en nuestros hogares a través del internet, el cine y la televisión. Nos engañamos si pensamos que podemos albergar una imaginación inmoral y que ésta no contaminara la forma de actuar en nuestras vidas. 

¿En qué se está convirtiendo?


Por Francis Frangipane
(English)

Es para mí revelador  que cuando Lucas enumera los doce apóstoles, al llegar a Judas Iscariote, lo identificó como el apóstol "que se convirtió en un traidor" (Lucas 6:16).

Permítanme comenzar con una pregunta, una pregunta sincera que puede ser la pregunta más importante que usted pueda preguntarse: ¿En qué se está convirtiendo? Judas Iscariote fue un apóstol “quien luego se convertiría en un traidor”. Este era un hombre que había sido usado por el Señor poderosamente para "sanar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los  leprosos [y] echar fuera demonios" (Mateo 10: 8.). Judas conoció la emoción, la alegría y el poder de caminar personalmente con Jesús. Vio milagros, señales y maravillas.

Sin embargo, Judas tenía un grave defecto de carácter, una debilidad moral. La Escritura revela que, a pesar del hecho de que Dios lo estaba usando, Judas "era un ladrón" (Juan 12: 6). Solía robar de la caja del dinero. Mi amigo, es significativo,  que Jesús permitió que un ladrón llevase la caja del dinero. A veces pensamos que el Señor nos va a desafiar en todos los temas, pero hay momentos en que Su silencio acerca de nuestro reiterado pecado es Su reprensión. Judas sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero como Jesús no lo enfrentó directamente Judas minimizo la gravedad de su iniquidad. Tal vez él razonó que si robar fuese realmente malo, Dios no lo usaría todavía para obrar milagros. 

"Venid y ved"


Por Francis Frangipane
Juan y Andrés comenzaron su compromiso espiritual con la voluntad de Dios como discípulos de Juan el Bautista. De hecho, ellos habían realmente estado de pie junto al profeta cuando Jesús pasó. Cuando el Bautista vio a Jesús, clamó, “¡He aquí el Cordero de Dios!”  (Juan 1:35-37). 

Esta ha sido una profunda narración.  Es el testimonio manuscrito de Juan sobre como el llego al Hijo de Dios. Aun así, Juan tenía verdades más profundas que revelar más allá de este histórico relato. El va asimismo a revelar que es lo que por encima de todo debemos cada uno de nosotros buscar cuando venimos a Cristo. 

Tomemos el relato. Ambos discípulos, habiendo escuchado y creído en la proclamación mesiánica de Juan acerca de Jesús, están ahora caminando, quizá apresuradamente, para alcanzar a Jesús. Su conversación se puede escuchar.

Ámame donde estas

Por Francis Frangipane

He descubierto que, al buscar a Dios, nuestros periodos más difíciles pueden transformarse en maravillosos irrumpimientos hacia el amor de Dios. Para mí, una de esas estaciones ocurrió durante los años 1979 a 1981. La asociación de Iglesias con la cual yo estaba alineado había caído bajo engaño espiritual. No solamente sus doctrinas medulares estaban más y más sembradas con influencias de la Nueva Era, sino que la inmoralidad había entrado sigilosamente, y líderes claves comenzaron a dejar a sus esposas por otras mujeres. No pude mas quedarme callado. Como resultado, en 1979 deje mi congregación en Detroit, Michigan, donde había pastoreado y viaje a las oficinas regionales de la organización en Iowa. Yo vine a suplicar por arrepentimiento, sin embargo, luego de reunirme con los líderes principales, se me pidió que abandonara al grupo.

Pureza de corazón : visión abierta


Por Francis Frangipane
(English)
La percepción espiritual tiene su fundamento en la pureza de corazón. Lo que vemos en la vida, y la manera en que lo vemos, depende de lo que hay en el campo de nuestra manera de pensar interior. Para tener una visión abierta y clara en relación con el reino de Dios, es absolutamente esencial tener un corazón puro.

A
nte al trono de Dios
En el libro de Apocalipsis hay una maravilla: “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás” (Apocalipsis 4:   6-8). Nuestro propósito aquí no es enfrascarnos en especulaciones sobre estos cuatro seres. Nuestra meta es adquirir esa pureza de corazón que resulta de vivir consciente de la presencia de Dios. Procuramos tener la visión amplia y abierta que se manifiesta ante su trono. 

El perdón y el futuro de su ciudad

Por Francis Frangipane

Cuando miro a las condiciones de nuestro mundo - las profundas divisiones raciales y políticas,  problemas de inmigración, amenazas terroristas, deuda nacional, guerras y anarquía en nuestras ciudades - un profundo presentimiento invade mi alma. Como cristianos, todos creemos que el llamado de 2 Crónicas 7:14 ofrece esperanza, pero que ¿si no hay respuesta al llamado a humillarnos y orar? ¿Hay algo que podamos hacer para restaurar  la esperanza y la estabilidad ?

Hay una situación mencionada en la Biblia que ofrece una solución. Nabucodonosor, rey de Babilonia, " y todo su ejército, con todos los reinos de la tierra que estaban bajo su dominio y todos los pueblos, estaban luchando contra Jerusalén " (Jer. 34: 1). Debido al pecado de Israel, el Señor aparentemente se había retirado. Por cerca de cuarenta años, Jeremías suplicó al pueblo de Dios que se arrepintiese, pero ellos no quisieron. Israel era casi apóstata, y las repetidas advertencias de Jeremías estaban a punto de ocurrir.

Un lugar para Él descansar - Parte 2


Por Francis Frangipane

Envueltos e impregnados con Dios
La palabra Hebrea para reposo era “nuach”. Unas de las muchas definiciones eran: “descansar, permanecer, estar callado”. También indicaban “una envoltura y por lo tanto impregnación”, como cuando el espíritu de Elías “descansaba” en Eliseo, o cuando la sabiduría “descansa en el corazón de aquel que tiene entendimiento.” Dios no está buscando un lugar donde El simplemente pueda terminar Sus trabajos con los hombres. El busca una relación donde pueda “completamente envolver y así impregnar” cada dimensión de nuestras vidas; donde El pueda " habitar con nosotros, permanecer y estar tranquilo dentro de nosotros”.  

Un lugar para Él descansar - Parte 1

(English)
En el reino, no hay grandes hombre de Dios, simplemente hombres humildes a quienes Dios ha escogido para usar grandemente. ¿Cómo sabemos cuando somos humildes? Cuando Dios habla, temblamos. Dios está buscando un hombre que tiemble a Su Palabra. Este hombre encontrará el espíritu de Dios reposando sobre él; se convertirá en el lugar de habitación del Altísimo.

Entrando en el Sabbat de reposo de Dios

“El cielo es mi trono y la tierra estrado de mis pies. ¿Donde está la casa que me habréis de edificar y donde el lugar de mi reposo?”  —Isaías 66:1

Dios no pide nada más que a nosotros  mismos. El no desea lo que tenemos; El desea lo que somos. El busca crear en nuestros corazones un santuario para El mismo, un lugar donde El pueda descansar.

A la hora señalada


Por Francis Frangipane
(English)
A pesar de la creciente conmoción en nuestro mundo, un ultimo, gran derramamiento de misericordia durante los tiempos finales permanece (ver Mateo 24:14; Hechos 2:17). Esta estación sobrenatural de gracia no es algo por lo cual debemos implorar a Dios. No, su venida ha sido predeterminada. Es un “tiempo señalado” del Señor. 

Un tiempo “señalado” o “arreglado” es un abierto despliegue de la soberanía y el poder de Dios, sea llamando a una persona o llamando a una nación. Es la estación en la que Dios cumple las esperanzas y sueños de Su pueblo.
Como está escrito,

 “Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.  Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado” (Salmo 102:12-13). 

El arrepentimiento y el camino que Dios llama santo

Por Francis Frangipane
(English)
Muchos están llamando nuestra nación a la oración. Me gustaría añadir a ese mensaje un llamado al arrepentimiento. Ciertamente, 2 Crónicas 7:14 no solamente nos llama a orar sino a humillarnos y a volvernos agresivamente contra la maldad. Entonces, en ese espíritu, buscamos el rostro de Dios. Hay demasiada liviandad entre nosotros. Necesitamos un irrumpimiento hacia el quebrantamiento. Hay un mover de Dios que viene, pero su profundidad alcanzara solamente el nivel al que nuestro arrepentimiento nos prepare.

El propósito de este mensaje es llevarnos más allá de decir simplemente que lo sentimos mucho, cuando hemos pecado. Dios quiere conducirnos a una actitud de arrepentimiento, qué hace que volvamos a él persistentemente hasta que se manifieste que el en nuestras vidas el fruto de justicia.

La fortaleza de la semejanza a Cristo


Por Francis Frangipane
(English)

El más alto propósito de Dios

La mayoría de los cristianos solo se comprometen en la batalla espiritual con la esperanza de aliviar sus problemas del momento, o para alcanzar existencias "normales". Sin embargo, el propósito de todos los aspectos de la espiritualidad, inclusive el de la batalla, es llevarnos a la imagen de Cristo. Nada, ni la alaban­za, ni la guerra, ni el amor, ni la liberación, se obtienen en verdad, si fallamos en ese objetivo singular de nuestra fe: la semejanza con Cristo.

Recordemos que Dios libero a los antiguos hebreos y los sacó de Egipto para poder llevarlos a la tierra prometida. De manera similar, El nos libero y nos salvo del pecado, no para permitirnos vivir para nosotros mismos, sino para que pudiéramos llegar a la seme­janza con Jesus. Lo que llamamos “salvación” es la primera fase del ser conformados a Cristo. Si fracasamos en ver esto, fácilmente nos  encontraremos metidos en los mismos pecados que nos oprimieron en primer lugar.

Puerta de esperanza

Gracias por su interés en los mensajes en español del Pastor Francis.

La versión en español estará aquí en breve.

Gracias por acompañarnos en oración mientras trabajamos en la traducción.

Esperamos verle regresar pronto para la lectura.

Muchas gracias

De pie tras nuestra pared

Por Francis Frangipane
(English)
La sensación de distancia que a menudo sentimos entre Cristo y nosotros es un engaño. Al entrar en los días de su presencia, el Señor eliminara esa falsedad. Su promesa es “en aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mi, y yo en ustedes” (Juan 14:20).

Las Escrituras nos dicen que Cristo es la vid, y que nosotros somos sus ramas; El es la cabeza, Nosotros Su cuerpo; El es el Señor y nosotros somos Su templo. Desde el principio hasta el fin, la Biblia declara al Señor quien vive no solamente en los cielos, sino que existe de manera perpetua en redentora unión con Su pueblo. El foco siempre presente de Su actividad es guiarnos a la unidad con el mismo.

En un momento inoportuno


Gracias por su interés en los mensajes en español del Pastor Francis.

La versión en español estará aquí en breve.

Gracias por acompañarnos en oración mientras trabajamos en la traducción.

Esperamos verle regresar pronto para la lectura.

Muchas gracias

Poseyendo la mente de Cristo


Por Francis Frangipane
(English)

Ver como Jesús ve
el espiritual juzga todas las cosas; pero ell no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1 Cor. 2:14-16).

Esta revelación es impresionante: nosotros tenemos la mente de Cristo. Dios quiere que tengamos el discernimiento mismo de Cristo.   

El hará camino





Por Francis Frangipane
(English)
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.”(Fil. 4:6-7).

El  Señor no quiere que nosotros poseamos simplemente una paz generalizada, basada en no tener un problema en particular; ni es Su plan darnos una leve paz espiritual y mundana. Si seguimos la secuencia de obediencia que El presenta, Su intención es abrigarnos en Su propia paz: la imperturbable paz de Dios.

La paz de Dios es la profunda calma que envuelve el proceso de pensamiento del Omnipotente. El nunca está ansioso, siempre a cargo, nunca sin una solución. El ve el final desde el principio y ve las necesidades del hombre desde un lugar de recursos y capacidades ilimitadas. El percibe las necesidades de Sus hijos con ambas, compasión y confianza, porque todas las cosas son posibles para El.

Protección legal


Por Francis Frangipane

Hace aproximadamente dos mil años se emitió un decreto desde el trono de juicio de Dios. Este decreto otorgaba protección ¨legal¨ a la iglesia contra el diablo. De hecho, cuando Jesús murió por nuestros pecados el “gobernante de éste mundo” fue juzgado. Nuestras deudas fueron clavadas en la cruz de Cristo y canceladas; principados y potestades fueron desarmados (ver Juan 16:11, Col 2:13-15) Por Jesús, nosotros tenemos no solamente el derecho legal de ser protegidos del enemigo, sino a triunfar sobre él.

El sacrificio de Cristo fue tan completo y la decisión judicial de Dios sobre Satanás fue tan decisiva, que la protección divina, suficiente para cubrir aún a toda la iglesia de la ciudad, ha sido otorgada

Incluso Sodoma


Por Francis Frangipane
(English)

"Entonces comenzó a denunciar a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de Sus maravillas, porque no se habían arrepentido" (Mateo 11:20.).

Jesús tiene una palabra que decir, no sólo a nosotros como individuos, sino también a ciudades enteras. El reprendió fuertemente a las ciudades de Corazín, Betsaida y Capernaum (Mateo 11:21, 23). Con lágrimas en  lloró sobre Jerusalén (Lucas 13:34). Si El esperaba en el primer siglo que ciudades se arrepintiesen, Él espera que las ciudades se arrepientan también hoy.

Sin embargo, fue en este mismo contexto de reprensión a ciudades que Jesus hizo una afirmación que, para mí, revela la magnitud del poder redentor de Dios.  Escuche Su reprensión, pero también su promesa oculta. 

Un Dios celoso


Por Francis Frangipane
(English)

¿Alguna vez ha sentido una resistencia espiritual, como sino un poder más grande que usted estuviera oponiéndose deliberadamente a su éxito? Con frecuencia asumimos que es el diablo quien está luchando contra nosotros. Permítame sugerir que, en algunas ocasiones, lo que esta interponiéndose en su camino puede para nada ser un enemigo; en realidad puede ser el Dios celoso.

¿Es el Todopoderoso celoso para con nosotros? Si. El señor con frecuencia en la Biblia se describe a sí mismo como “un Dios celoso” (Éxodo 20:5, 34:14; Deuteronomio 4:24, 5:9, etc.). Podemos esperar que El sea celoso dado que realmente hemos sido creados para Su deleite. Mientras que Su amor nutritivo y protector nos acepta tal como somos, llega un tiempo cuando El comienza a confrontar los dioses falsos, los ídolos, que rigen en nuestros corazones. Ciertamente, cualquier cosa en nosotros que le niegue completo acceso a nuestras almas, que se interponga entre nuestros corazones y el de El, se convierte en Su enemigo.